De la comunión como principio metodológico de la reología
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Introducción
Desde los inicios de la reología hasta la actualidad se ha publicado una vasta literatura científico-filosófica. Unos textos exponen los esfuerzos por la construcción de esta herramienta filosófica y, otros, su aplicación en diversos campos de saberes. Con todo, esta significativa cantidad de publicaciones reológicas evidencia un desarrollo contundente sobre cómo hacer filosofía hoy. Mucho se ha dicho al respecto, pero, como es sabido por los reólogos, dado el dinamismo de la realidad, siempre habrá más que decir.
Si la reología es una herramienta que utiliza quien investiga, de forma físicamente responsable, la realidad rea de las res, haciéndose portavoz de aquello que puede saborear, y si aquella realidad es de suyo dinámica, entonces no será casualidad que cuanto se pueda decir de la propia reología variará en función de cómo lo real vaya constriñéndola, puliéndola. Así, se ha dicho que es una herramienta autónoma, explicativa, factual, probativa, informada, tradicional, procesual, realista y no-ontológica, características todas orientadas por el llamado principio metafísico de responsabilidad física. Además, lleva consigo la consideración de que, al momento de ponernos a filosofar, ob-ligados por la realidad, hemos de evitar desatender el hecho de que estamos imbricados ya como una cosa real entre otras cosas reales y que, por tanto, es con aquellos condicionamientos, de los que ya estamos empapados, con los que se llevará a cabo la investigación, rastreando lo reo de las res. Dicho de otro modo, no podemos hablar de los fundamentos de lo real sin aquello que apresa y acusa, de suyo, tal realidad.
Ahora bien, ¿cómo llevar a cabo este modo de investigar en un mundo complejo como el que nos acucia? Será, pues, además de ir investigando cuidadosa y probativamente, en comunidad. Argumentar esta afirmación constituye el objetivo del presente breve escrito. Siendo coherente con lo dicho, he de exponer que los argumentos desplegados aquí se han ido construyendo a partir del fecundo dialogo entre los miembros del Seminario Permanente de Reología y, en ese sentido, siendo autor, no seré más que vocero de hallazgos alcanzados de manera conjunta por esta comunidad filosófica.
Si es por lo trascendental que las cosas están en κοινωνία, no será sorpresivo que nuestros saberes en torno a ellas también tengan que estarlo. La reología, en definitiva, es un trabajo en equipo, una cooperativa.
Carlos Sierra-Lechuga

Revisa el artículo Saberes talitativos y filosofía trascendental
Sobre la realidad de la que es portavoz quien investiga
Si se renuncia a la creencia de que lo que hay son hombres “puros” e “ideales” y se afirma con honestidad que la persona entera de suyo prueba la realidad físicamente presente, entonces será fundamental considerar que este humano concreto, imbricado en un medio, está siempre e inevitablemente constreñido por un campo específico en el que está envuelta su agencialidad (i.e. su carácter de ser agente). Así pues, el humano es reo de sus condicionamientos efectivos, los cuales, además, tienen una estructuración específica, discriminada por el horizonte geográfico y sociocultural circundante. Dicho esto, entonces, cada humano particular será reo de los condicionamientos estantes en cada campo concreto donde ejecuta su agencia probativamente; toda persona -en efecto- anda probando la realidad rea de las res estantes en los campos concretos en que se halla. Prueba unas res y no otras y, con ello, va saboreando ese campo de realidad específico y se va volviendo más sensible a ciertas notas de lo real, pudiendo, en consecuencia, ser portavoz específicamente de aquello de lo que condicionadamente, situado en ciertos “campos físicos de respectividad”, ha podido ir experienciando. Hablará, cada humano concreto, entonces, desde las limitaciones de su experiencia de realidad.

El poliedro que se desplaza entre campos al tiempo que los modifica podría simbolizar a una persona -o a cualquier otra res- en sus circunstancias:
estructura estructurante entre estructuras estructuradas (y viceversa).
Este campo en el que una cosa real se encuentra rea no sólo posibilita la realidad efectiva de la res sino que además la condiciona. Estos condicionamientos se dan en virtud de lo que podríamos llamar no sólo noológica sino también reológicamente la resistencia de lo real.
Lucas Cañoles-Cuevas y Carlos Sierra-Lechuga

Revisa el artículo Reología y antropología
¿Realidad distribuida? Investigación reológica en comunidad
¿Cómo podrá cada humano concreto, sabiendo lo dicho, encaminarse en una investigación que persiga los fundamentos de la realidad rea de las res si su horizonte delimita las res atingentes y, por tanto, le vuelve sensible específicamente solo a ciertas notas de lo real? Quedarán, evidentemente, muchas notas fuera. Inclusive, si somos coherentes con el hallazgo de que la realidad de suyo da más de sí, siempre habrá características de la realidad que queden “fuera” de la investigación. Lo que podamos decir, pues, será provisional, estará circunscrito a un campo y tendrá que ir siendo probado. Sin embargo, ello no implica que no debamos, de hecho, desplegar ciertos modos de afrontar ese dinamismo de lo real con mayor responsabilidad.
La reología, consciente de ello, ha ido cayendo en la cuenta de que este quehacer es imposible realizarlo individualmente, restringiendo la investigación al campo físico de respectividad de uno u otro individuo concreto, como si aún se pudiese defender que lo que hay es un «sujeto de razón pura» capaz de empeñar una investigación “pura”, “absoluta” y en solitario, cuando, en cambio, lo que hay son corporeidades humanas inteligente-sentientes situadas en campos concreto de dimensión no sólo individual sino también social e histórica. No es hoy el idealismo el nido de quien filosofa, sino la realidad; una realidad que es rea de las res, que está apresada en cada cosa estante y que, en ese sentido, está distribuida, en apertura dinámica y en respectividad. He ahí realidad, no como “zona de cosas”, sino como carácter de las res. Res que se encuentran unas con otras en mutua estructuración, como momentos de campos. Estos resultados, deudores del principio metafísico de responsabilidad física, y que en el II Congreso de Filosofía Fundamental llevaron al reólogo Giovanni Fernández a postular una ética de la responsabilidad distribuida, han de reasumirse en su aplicabilidad al ámbito de la investigación filosófica, con lo cual podremos afirmar que, si la realidad está distribuida, entonces seremos éticamente “co-responsables” de hacernos portavoces de ella de manera conjunta, colaborativa, distribuida. Esto es, tomarse con seriedad la realidad como nido de investigación.

Nota de realidad:
El nido del filósofo.
Artículo:
La investigación como entrega a lo real.
Bajo esta consideración se hace posible que la investigación reológica extienda aún más su intención de investigar con responsabilidad física, permitiendo que sus hallazgos sean el fruto de la puesta en comunión de diversos campos físicos de respectividad. Así pues, la colaboración como un modo de investigar siguiendo una ética de la responsabilidad distribuida se constituye en una característica fundamental de la reología.

Para terminar, la anterior es una gráfica que, aunque esquemáticamente, muestra cómo la investigación reológica es una investigación distribuida, colaborativa, hecha en comunidad, en el espacio donde los diferentes campos físicos de respectividad (CFR) en los que se envuelve cada persona se imbrican para ir hacia los tan anhelados fundamentos de la realidad desde una realidad en que ya estamos.
Autor: ⬑

Lucas Cañoles, reólogo de la realidad humana
Psicólogo por la Universidad Mayor, Chile. Desde perspectivas filosóficas, psicológicas y neurocientíficas profundiza en la estructura de la realidad humana buscando la construcción de una idea más acabada del objeto de estudio en el que se fundamentan las ciencias sociales. Sus principales esfuerzos actuales se hallan en la construcción de una antropología reológica, fundamental, que indague la realidad rea de la res humana.
Áreas: psicología, noología reológica.
En Filosofía Fundamental: https://filosofiafundamental.com/lucas-canoles/

La presente exposición pretende realizar una evaluación, así como una indagación, sobre aquella idea reológica de “lo físicamente responsable”. Para ello, se toma el caso de Nietzsche y se observan los innegables cruces con el debate científico de su tiempo subyacentes, en cierta medida, a las principales ideas de su filosofía. ¿Puede filosofarse de espaldas a la ciencia? ¿La filosofía requiere necesariamente de la ciencia para proceder? Para atender a estas cuestiones resultará ineludible prestar atención a la historicidad de las preguntas.
La pregunta sobre Dios es uno de los temas que compete a la filosofía, la cual a lo largo de su historia ha intentado responder de diferentes formas. En el presente trabajo analizaremos algunas de estas respuestas cuyo sustento es de carácter lógico y otras cuyo sustento es de carácter físico. Es decir, unas van por la vía lógica (del logos) de investigación y otras por la vía física (de physis). Dentro de este último ámbito podríamos ubicar a la reología como la nueva herramienta de investigación filosófica que pudiera ser utilizada para tratar de responder en la actualidad de forma físicamente responsable a la pregunta por Dios desde la filosofía.
La intención del presente escrito es la de proponer una nueva manera de tratar el análisis del fenómeno de la complejidad social mediante el uso de la reología. Para ello, el texto se dividirá en dos momentos: en una primera parte me propondré definir las categorías de sociedad (entendida como sistema) y de complejidad social. En un segundo momento, tras una revisión de los limitantes que presentan dichas teorías, intentaré proponer una nueva forma de analizar el problema bajo la perspectiva la reología, más específicamente desde lo expuesto por reólogos como César Rodríguez en “La tríada modal de la estructuración: una herramienta reológica” (2022) y Carlos Sierra-Lechuga en “Estructura y realidad, una investigación de reología” (2022).
En física, la acción es una magnitud escalar de la que pueden derivarse las ecuaciones de movimiento de un sistema a través del principio de mínima acción. Este principio es una de las leyes más generales de la física teórica y encuentra su confirmación en regímenes que abarcan desde la mecánica clásica hasta la mecánica cuántica y la relatividad. Sin embargo, es una de las más controvertidas desde el punto de vista filosófico. Dada su aparente transversalidad resultan especialmente interesantes sus implicaciones metafísicas y es por ello que realizaremos una aproximación reológica al asunto de la acción física, asumiendo lo hasta ahora descubierto con esta herramienta filosófica y confrontándolo con las conclusiones que podamos alcanzar.
En esta ponencia se intenta ofrecer una definición tentativa sobre la «realidad digital». Se contrastarán algunas otras definiciones que se han dado sobre este tipo de realidad a lo largo de los años (como ciberespacio, flujo de información, imagen interactiva, realidad «virtual») y sus elementos (objetos digitales, contenidos multimedia) para después proponer un acercamiento reológico a la realidad digital que la logre abordar como una estructura física, dinámica, abierta y respectiva, en lugar de una visión ontológica o fenomenológica.
Partiendo del recorrido realizado en el Seminario internacional de investigación científico-filosófica Realidad y proceso, pretendemos compartir el itinerario y primeros resultados de una investigación reológica sobre la complejidad de lo real. Para ello, después de una sucinta indicación metodológica de la vía de la investigación y de señalar la complejidad como asunto investigado, trataremos de responder si podemos sostener que la complejidad es un carácter de lo real, fundamentada en el dinamismo intrínseco de lo real, así como si esta res acusa una respectividad de las cosas, y un “más” que nos insta a investigar.
La inteligencia artificial ha ocupado un espacio privilegiado en el surgimiento de nuevas tecnologías en las últimas décadas. La presente conferencia tiene como propósito reflexionar en torno a la capacidad de las computadoras de convertirse en “agentes inteligentes» a través del uso de sistemas como machine learning o deep learning. Se revisarán desde una perspectiva reológica las dificultades de los postulado de la inteligencia artificial, según el cual las máquinas tienen la capacidad, a través del uso de algoritmos, de aprender y utilizar lo aprehendido en la toma de decisiones tal y como lo haría un ser humano, a luz del problema de la logificación de la inteligencia y la entificacion de la realidad.
La triada modal de la estructuración distingue formalmente la extrastructuración, la conestructuración y la transestructuración en tanto modos de una única estructuración real. Ahora bien, además de afinar y afianzar las definiciones, deben asimismo aclararse otras cuestiones. El propósito de la sesión será, además de retomar las nociones fundamentales de la triada, el de afianzar las siguientes cuestiones: lo constitutivo y lo constitucional; lo ulterior y lo citerior; el campo “logal” y el campo “de efectividad”; la actualización y lo actualizado. En definitiva, se pretenderá concluir que el tipo de pregunta de investigación que se responde con este método es la de qué sistema/s, en virtud de qué dinamismos, se está actualizando en unas notas-de posicionadas de cierta manera.
La modalidad de re es habitualmente tratada dentro de la ontología analítica, que tiene a su disposición una herramienta: la estructura semántica bidimensional que se enfoca principalmente en la interacción de los conceptos (o el análisis conceptual). Desde ahí, reduce la realidad a objetos “puros”, es decir, no pretende, ni se lo propone, brindar una explicación a partir de lo que la evidencia empírica va mostrando en el camino investigativo, sino más bien ajustar el “mundo real” al de los espacios lógicos. Sin embargo, aquí presentaré una explicación diferente a cómo la modalidad debería recoger la estructuración dinámica de lo real. Mi propuesta pretende reconstruir y redefinir la modalidad de re a partir de tres elementos: la tríada modal de la estructuración, la estructuración cognitiva y la lingüística no conceptiva.
En esta indagación reológica se profundiza en lo que se entiende por masa a la luz del conocimiento científico contemporáneo, explicando la aparición de la masa y, por tanto, del espacio y del tiempo, en un universo inicialmente exento de ella. Se pretende concluir con que la aparición del tiempo y el espacio en el universo material es una consecuencia de una comparación entre dos estados de configuración diferentes y sucesivos en el proceso dinámico de transformaciones irreversibles que tienen lugar en las partículas elementales dotadas de masa. En definitiva, masa, tiempo y espacio son notas constitutivas de todas las realidades materiales que, por su carácter actual estructurado y estructurante, acusan una realidad dinámica y, por tanto, material espacio-temporal.