Carlos Sierra-Lechuga

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Perfil

Carlos Sierra-Lechuga, filósofo de la realidad, obrero del intelecto. Doctor y Licenciado en Filosofía, así como director y fundador del Centro Autónomo de Investigación y Docencia «Filosofía Fundamental». Nacido en México, emigrado a Chile y a España. Como metafísico, su programa de investigación se centra en el problema de la realidad, transdisciplinariamente trabajado desde las ciencias y las humanidades y con herramientas filosóficas novedosas -la «reología»- creadas por él y por su equipo. Se entregó a la filosofía desde 2007 y, a partir de entonces, se ha dejado la vida en ello. Sus textos son ahora trabajados por académicos de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. Por condiciones de la realidad material, siempre está buscando empleo, por lo que puede contactársele abiertamente.

  • Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile).
  • Licenciado en Filosofía por la Universidad del Claustro de Sor Juana (México).
  • Tiene estudios en Ciencias Físicas.
  • También tiene estudios en Investigación Bíblica.
  • Profesor de filosofía de la ciencia y de historia de la filosofía en diversas instituciones.
  • Conferenciante en universidades españolas y extranjeras.
  • Fundador, director e investigador del Centro de Investigación y Docencia «Filosofía Fundamental».
  • Cuenta con una larga lista de publicaciones; las de los últimos cuatro años dedicadas al desarrollo de su filosofía.
  • Desarrolla una nueva herramienta filosófica llamada «reología», en la que también trabajan otros filósofos y científicos, expuesta en más de una treintena de artículos y en tres idiomas distintos (castellano, portugués y ruso).
  • Con la reología atiende la realidad dinámica de los sistemas y estructuras, respetando el «principio metafísico de responsabilidad física», centrándose en las convergencias entre la metafísica, las ciencias, las artes y las humanidades.
  • Su trabajo intelectual es una afrenta contra la razón pura, el logicismo metafísico y la filosofía como comentario de textos; es, más bien, una reivindicación de la factualidad, la sensualidad y la creatividad filosófica.
  • Se le ha llamado el «filósofo de la razón impura».



🔗Currículum Vitae (en PDF)


Biografía intelectual: «Mi vida, acción y efecto de filosofar» (subir ⤴)

«Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui
».
-Silvio Rodríguez, trovador cubano.

Índice del contenido:

| 1. Juventud: la rebeldía de pensar |
➟ ~16-18 años: Vis a fronte
| 2. Formación: investigarlo todo |
➟ 2007-2012: Licenciatura
➟ 2012-2014: Interludio

| 3. Doctorado: la vida en dos maletas |
➟ 2015-2016: Chile
➟ 2017-2019: España
| 4. Doctor: beneficio sin oficio |
➟ 2019-2021: Vis a tergo
➟ 2021-2023: Filosofía Fundamental
| 5. Actualidad |

Contenido (en desplegables):


1. Juventud: la rebeldía de pensar ⬎
~16-18 años: Vis a fronte (⤴)

«El arte es un arma cargada de futuro».
-Noviembre, película de Achero Mañas.

Si esta biografía intelectual tuviera un nombre, Sierra-Lechuga la llamaría, con la fuerza de un diccionario, «Mi vida: acción y efecto de filosofar». Primum vivere, deinde filosofare es la mayor aberración que puede decirse ante quien se juega verdaderamente la vida filosofando… como Aristóteles, Hegel o Zubiri… Es cierto que sólo se puede filosofar con los pies en la vida, pero no «luego» de vivir, sino dejándose la vida en ello. Se atribuye la frase erróneamente al primero, Aristóteles, pero curiosamente fue él quien dijo que los humanos naturalmente apetecemos la metafísica, ese saber que erige la filosofía como «primera» por primordial, y que por ello ésta es la ciencia más libre: dignifica porque no sirve, por no ser sierva. Decía luego el segundo, Hegel, que así de ridículo como un pueblo que perdiera su vida política y social, así o más ridículo sería el que perdiera su metafísica; y decía el tercero, Zubiri, que no puede aprenderse filosofía sino poniéndose a filosofar. Y no es que cada uno fuera consecuente con sus decires, es más bien que cada uno fue consecuente consigo mismo y, por eso, dijo lo que tenía que decir, consiguiendo, con eso, ser el metafísico que su tiempo necesitaba. Hay quien necesita, so riesgo de no ser libre y así quedar en ridículo, ponerse a filosofar hoy, es decir, dedicarse a construir nuestra metafísica, esa herramienta filosófica con que los humanos nos enfrentamos al maremágnum de lo real.

Carlos Sierra-Lechuga nació en 1988 en México Distrito Federal, hoy la Ciudad de México (CDMX), en el seno de una familia amorosa que le educaría en los valores del apoyo, la perseverancia y la entrega, y que le procurará durante toda su vida ulterior. Es el segundo y más pequeño de los hermanos. Con una feliz niñez marcada por sus malas disposiciones de salud, su vida reflexiva y crítica comienza muy tempranamente y, a partir de entonces, no parará, llevándole hasta la creación de pensamientos originales y a una vida emocional turbulenta y sensible a las realidades del mundo.

Estudiante sobresaliente en primaria, secundaria y bachillerato, al terminar su formación básica prefiere no continuar estudiando debido a que «todo le aburría»; en realidad, no obtenía buenas notas porque se dedicara a ello, simplemente «ocurría», todos los cursos le parecían «fáciles». En su adolescencia, a los 16 años y durante el bachillerato, fundó un pequeño periódico crítico llamado «Periódico insumisión», muy marcado por su tendencia anarcopunk. También por esas fechas, en vez de juguetear a la moda de turno, prefiere pasar los recesos entre clases -y a veces también las clases mismas- con su maestra de filosofía, Estela Aviña, cuyo nombre presagiaría la huella que dejaría en él. Tiene una efímera banda de punk donde tocaría (malamente) la guitarra, pero compondría letras conscientes de las dificultades humanas.

~2005

En un sinuoso proceso, dedica su despertar a la vida a, de forma amateur, escribir poesía, narrativa, pintar al óleo y tocar trova. Dos años más tarde, al rededor de los 18 años, organiza el colectivo cultural «Locos errantes», muy inspirado en la filosofía de su entonces maestro y amigo, el filósofo mexicano Óscar de la Borbolla, autor de libros como Filosofía para inconformes, La rebeldía de pensar o La libertad de ser distinto. En dicho colectivo participaría su amigo de juventud, el ahora poeta Abraham Peralta Vélez.

2007: Autorretrato, óleo sobre tela.

~2007: con Óscar de la Borbolla.
Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia,
Colonia Condesa, CDMX.

Sus primeros escritos son leídos, obviamente, por su madre, a quien años después dedicaría un artículo con una frase que, desde entonces, rondaba su cabeza: «A mi madre, quien me leía cuando nadie me leía, y quien me leerá cuando ya nadie me lea«. Un compañero espirituoso quien desde entonces estará junto a él, a pesar de las posteriores distancias, sparring intelectual con quien también compartirá el amor por las letras, será su querido amigo Daniel Huerta. Esta tendencia a la creación literaria acompañará a Sierra-Lechuga fantasmalmente al lado de su vida filosófica. Para muestra: en enero de 2013 -bastante tiempo después al que ahora narramos- ensaya el inicio de una novela inexistente con un párrafo que parece ser más bien otro autorretrato: «‘No, no pienso acabar con mi vida, ella está acabando conmigo’. Estas fueron las palabras que hicieron que me interesara en él. Un tipo lúgubre. Sus dedos eran color nicotina. Era de piel blanca y pelo negro; sus ojos color sepia. De esos tipos cuyo único abrigo es el frío».

Por otra parte, la decisión de no continuar estudiando es reconducida por sus padres que, para evitarle perder un año, le matriculan en clases de inglés; asimismo, le apoyarán luego a que estudie lo que él quiera, su vocación, sea cual sea el llamado y sus inherentes dificultades.

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2. Formación: investigarlo todo ⬎
• 2007-2012: Licenciatura ⬎

«La Filosofía sin totalidad es nada, y sin realidad es ilusión».
-Sierra-Lechuga, 2011.

Aprende rápidamente el idioma inglés y, presto a tener que estudiar, decide hacerlo en «algo que tenga que ver con todo»: se decanta, naturalmente, por la filosofía. Su temprana preocupación por la muerte y sus lecturas del poeta mexicano Xavier Villaurrutia le motivan a esta decisión, especialmente su «Nocturno miedo». A veces pasa que cuando uno no quiere saber nada, en realidad quería saberlo todo; y como saberlo todo es físicamente imposible, resulta que hay un saber que, para hacerlo bien, tiene que saber de todo; eso es la filosofía.

En 2007, el año en que inició su Licenciatura en Filosofía, y con apenas 19 años, aparece su primera publicación: un cuento filosófico-literario crítico del statu quo moral y emocional llamado «El exilio», dentro de la compilación Las voces del péndulo, realizada por el mismo Óscar de la Borbolla como compendio de quienes asistían, como Sierra-Lechuga, a su taller de creación literaria en la afamada librería del Péndulo de Polanco, en la CDMX. Presenta en público este cuento en la prestigiosa Feria del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México, en su VII edición, organizada por el Gobierno del entonces Distrito Federal y la Secretaría de Cultura. Por otra parte, si de más joven había conocido ambas costas de los Estado Unidos: Florida y California, ya en este año conoce Centro y Sudamérica: Panamá, Colombia y las Antillas Holandesas; datos no irrelevantes, pues esto le posibilitará una consciencia de las diversas y desiguales realidades del mundo.

Ese mismo, 2007, comienza su Licenciatura en Filosofía en la Universidad del Claustro de Sor Juana, en el primer cuadrante de la CDMX, que duraría cinco años como ninguna ya por entonces; de ella admirará su programa de estudios, que barre toda la amplia historia de la filosofía en orden cronológico y sin privilegiar ninguna doctrina en particular, incluyendo, por supuesto, curricularmente el griego y el latín; es por este programa, muy superior al resto ofertado por otras instituciones, que elige dicha universidad de entre las otras. Todo lo que antes le parecía «aburrido de estudiar», en la medida en que le resultaba fácil, ahora le fascina, porque comienza a verlo con los ojos del filósofo; ahora todo le resulta maravilla. Desde entonces, expande sus estudios a cualquier área del saber con cursos de formación continua, comenzando también su vida académica, aún parvularia, en la investigación, publicación y presentación de conferencias.

Así, por ejemplo, en 2008 asiste en su universidad a coloquios extracurriculares de lo más variopintos, algunos de los cuales son: «Filosofía de las religiones, ¿tiene el hombre un destino?», «Reconstrucción de la Memoria de la antipsiquiatría en 1968, La Memoria de Uno es la Memoria de Todos», «¿Es verdad que Dios ha muerto? Diálogos y reflexiones desde la filosofía, la teología y la ciencia» (en el que conoce a Enrique Dussel), «¿Quién escucha estas voces? Memoria y Testimonio en la Literatura Balcánica Contemporánea». En 2009 toma «La ética de Spinoza», «Filosofía de la religión» y se matricula en más clases de Griego Antiguo, así como en el taller de Composición Latina. En 2010 asiste también a la asignatura «Filosofía y Física» y toma un curso de Matemáticas. Por otra parte, presenta una de sus primeras conferencias: “En busca de la recuperación del asombro, una breve analogía entre la muerte y el tiempo apropósito de la actitud religiosa y filosófica”.

«En busca de la recuperación del asombro, una breve analogía entre la muerte y el tiempo…», Noviembre, 2010

Asimismo, en 2011, además de las materias obligatorias, toma los cursos extracurriculares de «Filosofía y Matemáticas» y «Filosofía, biología y problemas de bioética». También ese mismo año participa en su primer gran congreso como conferenciante: el «6th Latin American Congress of Science and Religion», organizado por el Ian Ramsey Centre for Science and Religion de la University of Oxford; ahí conoce a personalidades como William Carroll; también es ahí donde conoce a quien a partir de entonces será gran amigo suyo a pesar de que sólo se vean intermitentemente en regiones diversas del mundo: el físico Manuel David Morales, chileno, quien se acerca a Sierra-Lechuga por haber ya oído hablar de él. Su conferencia en dicho congreso es llamada “Asir la totalidad de lo real: la ciencia y la religión como manos de la filosofía”, que se publicaría luego en 2013. Hay que destacar que fue aceptado como ponente en este gran congreso a pesar de no haber concluido siquiera su Licenciatura, lo que resalta el valor de su propuesta. También vale decir que en esa conferencia ya aparece, entre otros, el nombre de Xavier Zubiri, filósofo al que -también entre otros- estudiaría desde entonces hasta su doctorado, debido al interés central de la vida investigativa de Sierra-Lechuga: el problema de la realidad. El primer encuentro que tendría con tal autor sería mediante el libro Espacio, tiempo, materia, un libro donde la filosofía y la ciencia trabajan juntas. Ese mismo año, y como parte de su servicio social, crea la Sección de Filosofía de la Ciencia en la entonces existente revista Mediaciones de su universidad, donde será editor y columnista; ahí publicará, en 2012, “Filosofía y ciencia: dos disciplinas convergentes”, en coautoría con su amigo de juventud, el físico Ricardo Adán Cortés. También en ese año, el último de su carrera, tomará optativamente el curso «Filosofía, Teoría del Caos y Ciencias de la Complejidad».

Vale hacer mención de que Sierra-Lechuga puede pagarse sus estudios en una universidad privada tanto por los esfuerzos de sus padres, como por dos becas que obtiene: la primera por sus notas sobresalientes («Beca de Excelencia Académica») y, la segunda, por sus investigaciones. Efectivamente, a mediados de su carrera, es invitado a participar del Programa de Iniciación a la Investigación de su universidad, obteniendo con ello una segunda beca de las dos que le permiten pagar su colegiatura. Se puede decir, pues, que desde muy joven «le han pagado por estudiar», sin que sea él quien pague por hacerlo, algo que está muy acorde con su idea de educación-básica, que no debe ser tratada como una mercancía. En dicho Programa de Iniciación a la Investigación, indaga el problema del tiempo físico al interior del entonces grupo de investigación en Sistemas Abiertos y Complejidad (donde lee muy prontamente los trabajos de Prigogine o se dedica a entender el Teorema H de Boltzmann); y cuyos resultados son presentados constantemente ante la comisión del programa en conferencias como “El tiempo en John Locke, David Hume e Immanuel Kant” (2010) y «Visiones del tiempo: parcialidad y peso ontológico” (2011), ambas conferencias críticas en torno a las ideas filosóficas de tiempo, poco informadas del tiempo según las ciencias. En fin, su investigación resulta en la publicación del capítulo “Ilusión y direccionalidad: para una investigación del tiempo relacionado íntimamente con la muerte” del libro La traza del tiempo: consideraciones filosóficas sobre la temporalidad (UCSJ, México, 2011).

También en 2012 presenta en su universidad la conferencia «El hombre natural y lo natural humano: de una teoría marxista del conocimiento a una práctica material del trabajo», donde hace una curiosa analogía entre la teoría de Marx y la práctica de Benito de Nursia.

«Visiones del tiempo: parcialidad y peso ontológico», 15 de junio de 2011.


«El hombre natural y lo natural humano…», 2012. Óleo por Olef Webb.

Es menester destacar que, durante buena parte de su vida universitaria, en los tiempos libres entre clases, se traslada de su universidad en el centro de la CDMX hasta la Universidad Nacional Autónoma de México, muy al sur de la ciudad, para colarse en las clases de la Licenciatura en Física de la Facultad de Ciencias, como, por ejemplo, Física Contemporánea con Rosario Paredes o, por supuesto, Filosofía de la Física con el destacado académico José Marquina. Ahí visita a su amigo de juventud, el entonces estudiante de Física Ricardo Adán Cortés. A esta misma universidad asistirá más tarde, ahora en el Instituto de Física, al entonces seminario de fundamentos de mecánica cuántica «Fundamenta Quantorum», al que asistían grandes personalidades de la física mexicana como Don Luis de la Peña o Doña Ana María Cetto.

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• 2012-2014: Interludio ⬎

En 2012 se gradúa como Licenciado en Filosofía con Mención Honorífica por la Universidad del Claustro de Sor Juana, con una tesis de licenciatura sobre la posmodernidad, dirigida por el profesor Gustavo Luna, intitulada «La filosofía metafísica, extra-psicoanalítica y socioeconómica de Deleuze y Guattari: comentario sistemático a los tres primeros capítulos de El Anti Edipo, sus conceptos elementales». La razón por la cual elige este tema fue: «si no me obligaba yo mismo en ese momento a estudiar a estos autores, puede que jamás los hubiera leído. En filosofía hay que investigarlo todo». Por eso, en su introducción a la tesis se presentaba a sí mismo y a su trabajo con palabras como las siguientes:

«[…] cuando decimos que al introducirnos en el autor nos conducimos a su obra, resulta que no vamos del creador a la creación, pues no es que el autor cree una obra sino que, porque hay obra, es que hay autor. Sólo cuando la obra está terminada el autor es autor consumado. No hablamos, entonces, de que el autor tenga una posesión: su obra, sino, sobre todo, una profesión: su vida. […] El Anti Edipo. ¿Por qué lo estudio? Es relevante preguntar esto cuando quien por alguna razón me conoce sabe que mi versión intelectual se vierte a los terrenos de una filosofía diferente. Evidentemente, las razones que pueda dar de esto son las que debo de dar, es decir, que hablar personalmente no significa hablar en cuanto a lo que soy ordinariamente, en lo cotidiano, sino en cuanto a lo que pretendo ser como filósofo. No se trata de dar razones triviales del orden estrictamente privado (me gusta, me atrae, etc.), sino de dar razones filosóficas de orden personal (por esto, por aquello). Se trata de hablar personalmente como un filósofo; de ser un filósofo en persona».

2012: con Walter Redmond.
Universidad Panamericana, México.

Vale decir que las notas de su carreras fueron todas sobresalientes. Apenas finalizar estos estudios, su formación continúa en las más variadas áreas: ese mismo año asiste a cursos de doctorado, por invitación de Sandra Anchondo, en la Universidad Panamericana, tales como «La teoría aristotélica del primer motor (τὸ πρώτως κινοῦν ἀκίνητον)», impartido por André Laks o «Deus et Logica (Dios y la Lógica)», profesado por Walter Redmond; en ellos también conoce al reconocido aristotélico Alberto Ross.

También comienza su incursión en las ciencias bíblicas, concretamente en la entonces Fundación Eliashitta para la Investigación Bíblica, hoy Center for Training in Biblical Sciences L.F.C. Tischendorf (donde ahora dirige su Departamento de Filosofía Trascendental), en su curso «Eleh jaDevarim’ ( אֵ֣לֶּה הַדְּבָרִ֗ים ) Estas son las palabras….». En dicha fundación se vuelve gran amigo de su director, el Dr. Raúl Cruz-Mireles, investigador en biomedicina básica y en ciencias bíblicas, alumno de Hans Küng. Del Dr. Cruz-Mireles aprenderá, entre muchas enseñanzas vitales, un rigor académico que no halló en la enseñanza de la filosofía: ir a las fuentes originales sin importar la dificultad del idioma, pues las traducciones, por canónicas que sean, pierden la riqueza de toda una cosmovisión. Entre otras, una de las lecciones vitales fue cuando le dijo: «tú eres filósofo no por un título, sino porque no podrías no serlo; te va la vida en ello». Esta amistad con su maestro perdurará con el tiempo y a pesar de las distancias.

Aún en 2012, inviado por el profesor Héctor Velázquez Fernández, forma parte del Círculo de Filosofía de la Naturaleza, nacido en la Universidad de Estrasburgo por idea del profesor Miguel Espinoza. Participa como ponente en lo que para él representa su segundo gran congreso: el «7th Latin American Congress of Science and Religion», organizado nuevamente por el Ian Ramsey Centre for Science and Religion de la University of Oxford, esta vez realizado en la Pontificia Universidade Catolica de Rio de Janeiro (Brasil), ahí conoce personalidades como Andrew Pinsent; esta será la primera vez que salga de su país por motivos académicos. Su conferencia se llamará, en esta ocasión, «Asir gradualmente la realidad: para un principio de correspondencia ontológico-epistemológico» y se publicaría luego en 2013 en la revista brasileña Atualidade Teológica. A su vuelta a México presenta, respecto de este congreso, «Apreciaciones Generales en torno al VII Congreso Latino Americano de Ciencia y Religión” en la Fundación Eliashitta para la Investigación Bíblica. El 16 de mayo de este mismo año publica “Del arte de saber suministrar los venenos de la ciencia y la teología”, en la revista Razón y pensamiento Cristiano, que luego, en 2016, sería traducido al inglés bajo el auspicio del proyecto The evolution of God, adjudicado al Centro de ciencia y fe (España) por la BioLogos Foundation (EE.UU.). Con ese artículo se vuelve ganador del 1er Concurso Latinoamericano de Ensayos sobre Fe y Ciencia, organizado por la Sociedad Educativa Latinoamericana para la Fe y la Ciencia.

2012: con Andrew Pinsent (U. Oxford).
PUC Río de Janeiro, Brasil.

En 2013 continúa sus estudios en investigación bíblica, aún en el curso «Eleh jaDevarim’ ( אֵ֣לֶּה הַדְּבָרִ֗ים ) Estas son las palabras» anteriormente dedicado a la última semana de la vida terrenal de Cristo y, en esta ocasión, sobre el tema de la naturaleza de Dios. Comienza a trabajar como editor y corrector en una pequeña editorial mexicana, donde coordinaría su primer libro académico, en este caso, con motivo de la renuncia de Benedicto XVI, se llama «Quid habemus? Estudios Pontificales». En él reúne textos de Sergio Castaño (sobre Francisco de Vitoria), Carlos Baliña (sobre la «infalibilidad papal»), Héctor Velázquez (sobre la relación entre ciencia y fe), Guadalupe Llanes (sobre el dios de la fe y el de los filósofos; con ella surgiría una bonita amistad que les llevaría a trabajar en proyectos posteriores juntos), Beatriz Reyes (sobre el logos y el discurso de Ratisbona), Lucio Florio (sobre Bergoglio, próximo a a ser papa) y Gonzalo Chamorro (sobre la vida de aquél).

Por otra parte, sus publicaciones continúan: el 11 de julio aparece “Asir la totalidad de lo real: La Ciencia y la Religión como manos de la Filosofía” en la revista Razón y pensamiento Cristiano, “Dios y la Realidad Fásica: Aplicación de las distinciones entre la consistencia lógica, la existencia objetual y la subsistencia metafísica”e “Investigación sobre el espacio: desde el aquí hasta la espaciosidad” en la revista venezolana Apuntes Filosóficos, así como el ya mencionado «Asir gradualmente la realidad: para un principio de correspondencia ontológico-epistemológico” en Atualidade Teológica. También sigue impartiendo conferencias, algunas de las cuales son “Realidad Estructural” para la Fundación Eliashitta para la Investigación Bíblica en la CDMX; el 17 de octubre “Existe, en efecto, lo indecible: Apuntes sobre la traducción filosófica” en la Universidad del Claustro de Sor Juana, con motivo de la presentación de los resultados de un grupo universitario de traducción en el que participó bajo la dirección del austriaco Herwig Weber. En dicho grupo se tradujo el libro Das Universum der Dinge (El universo de las cosas), de Konrad Paul Liessmann, entre los años 2011 y 2012 (libro traducido que sigue aún sin salir a la luz…); Sierra-Lechuga se encargó de traducir del alemán al castellano los ensayos «Das Universum der Dinge. Zur Metaphysik der Gebrauchsgegegenstände» (El universo de las cosas: la metafísica de los objetos cotidianos) y «Koboldschätze. Über das Ding an sich» (El tesoro del duende. Sobre la cosa en sí). También continúa sus estudios de griego, en este caso ya no de griego clásico sino koiné, concretamente trabajando el Apocalipsis de Juan (Ἀποκάλυψις Ἰωάννου), con el holandés Michiel Vastenhout, en el Seminario Teológico Presbiteriano de México.

2013: con Denis Alexander.
SETECA, Guatemala.

Este mismo año, 2013, fue invitado a Guatemala para presentar una conferencia en uno de los cursos overseas del Faraday Institute for Science and Religion, de la University of Cambridge, llamado en esa ocasión Science and Faith: Two Windows, One Reality, en las instalaciones del Seminario Teológico Centroamericano; su conferencia se intituló «¿Por qué decimos que la Realidad es una y que, además, tiene ventanas distintas?”, y aparecería publicada ahí mismo como capítulo del libro Ciencia y Fe: dos ventanas una realidad (Guatemala, 2013), editado por César Navarro y Gonzalo Chamorro. Ahí vivirá y convivirá con grandes personas como Denis Alexander, Rodney Holder, John Walton, Hilary Marlow y otros. Vuelve a ver, por segunda ocasión, en este congreso a su amigo «intermitente» el físico Manuel David Morales, quien también participaba del encuentro. Aparece por primera vez en los medios de comunicación: en la cápsula «Cómo leen los universitarios» del programa Navegantes de las Islas, del canal TV-UNAM (México), comentando el libro La caída de Albert Camus.

En la cápsula «Cómo leen los universitarios» (TV-UNAM),
comentando el libro La caída de Albert Camus

En 2014 publica las reflexiones sobre «Persona y clonación humana», en tres partes, repartidas entre el 19 de febrero, el 27 de marzo y el 23 de abril en la revista Razón y pensamiento cristiano. También en marzo publica el artículo «Filosofía de la Ciencia: Descripción y Explicación en Fenomenología y la pregunta por la cientificidad de las Ciencias Sociales”, en el número 5 de la ya desaparecida Revista Metrópoli. Asimismo, es invitado especial por los editores de esta revista para hablar sobre el tema «Religión y política» en el programa radial de «Metrópoli Radio». También aparece en televisión entrevistado (por Marina Palmer) sobre el tema «La estructura del Vaticano», a fin de promover el libro de su edición Quid habemus? Estudios Pontificales, mismo que se presentaría oficialmente el 12 de marzo en la Universidad Panamericana (CDMX). Es en este año cuando asiste al ya mencionado seminario «Fundamenta Quantorum», en el Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México.

2014: presentando Quid habemus? en la televisión

2014: presentación de Quid habemus?
Universidad Panamericana, México.

Igualmente en 2014 comienza a impartir sus cursos privados a través del ahí fundado, por él y amigos suyos, como el ya mencionado Ricardo Adán Cortés, físico, Colegio de Estudios Libres (COELI), que cabría entender como el antecedente de Filosofía Fundamental, centro de investigación y docencia. El COELI se presentaba como «un Colegio asaz multidisciplinario en el que se orienta y estimula la libertad en el pensamiento, el rigor en los razonamientos y la humildad en el entendimiento […] fomentando diversas disciplinas y respetando todas las áreas de conocimiento en la medida en que cada cual, a su modo, espera decir algo real; por ello, la función última del COELI es servir al mundo», por eso se publica asiduamente una gaceta llamada ORBI. En el COELI se imparten cursos y conferencias de todo tipo, desde clases de cálculo hasta conferencias sobre alfarería o sobre filosofía del tiempo; Sierra-Lechuga imparte los cursos «El cognoscente y lo conocido: encuentro en la aprehensión» y «Las filosofías fundantes de la metafísica».

Es en este año cuando conoce al Dr. Alfonso Villa Sánchez, en un coloquio sobre Fenomenología en el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México; le oye hablar sobre la morphé y la hylé en la filosofía de Husserl, que inspiraría al pensamiento de Xavier Zubiri. A partir de entonces, entablará con Alfonso Villa relaciones intelectuales y de amistad que no pararán desde ese primer momento hasta la fecha.

2014: Vladimir Escalante, Alexander Bird, Fernanda Samaniego y Sierra-Lechuga.
Jardín de las Rosas, Morelia, México.

Por incitación del mismo Dr. Villa, el 8 de abril Sierra-Lechuga asiste al XVII Congreso Internacional de Filosofía de la Asociación Filosófica de México, en la ciudad de Morelia, y presentará ahí la conferencia “Ontología y ciencia: de la substancia aristotélica a la sustantividad zubiriana”, que ese mismo año se publicará en la revista de filosofía de la Universidad Adolfo Ibáñez (Chile), Intus-Legere (hoy llamada Síntesis) y luego por duplicado un año después en The Xavier Zubiri Review (EE.UU.). En aquel congreso conocerá al filósofo de la ciencia Alexander Bird, a Fernanda Samaniego y a su querido amigo Vladimir Escalante, físico del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México en Morelia, a quien visitará siempre que vuelva a «tan hermosa ciudad». En ella le recibe su amigo «intermitente» el físico Manuel David Morales.

A comienzos de este mismo año, 2014, tomará el curso online «Introducción a la filosofía de Xavier Zubiri» ofertado por la Fundación Xavier Zubiri de Madrid; este será su primer encuentro con esta institución de la que luego formará y dejará de formar parte. Asimismo, en lo tocante al filósofo español, asiste, como miembro constitutivo, al seminario «Cuestiones de Metafísica: Pensamiento zubiriano», dirigido por el padre Diego Muñoz, de la Universidad Pontificia de México (CDMX). Igualmente, en agosto de este año se celebra, en la ciudad de Morelia, México, el IV Congreso Internacional Xavier Zubiri, llamado «Zubiri en el horizonte del siglo XXI», auspiciado por su ya amigo el Dr. Alfonso Villa en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. A este congreso Sierra-Lechuga asiste en calidad de ponente, impartiendo el día 27 la conferencia «Inteligencia Sentiente y Realidad Estante», conferencia que muchos años después, hasta 2019, se publicaría como capítulo de un libro.

En dicho congreso conocerá a quien luego sería su supervisor en la tesis doctoral, Esteban Vargas, editor de varias de las obras de Zubiri, entre ellas, Espacio, tiempo, materia, que coincidentemente era el libro con el que Sierra-Lechuga había tenido años antes su primer encuentro con la obra del filósofo español. A Sierra-Lechuga le llamó la atención la conferencia de Vargas sobre la «razón teologal» ya que su metodología era muy científica; como ya se ha dicho, Sierra-Lechuga tenía formación en ciencias y pudo identificar que, a pesar del tema, el tratamiento se asemejaba al de las ciencias naturales. Resultaba que Vargas es biólogo de formación. Se conocen y, en ese momento, Vargas le sugiere hacer el doctorado con él, en Chile, y trabajar juntos en la edición del manuscrito de Ciencia y realidad, un curso que Zubiri impartió entre 1945 y 1946. También, a propósito de ese congreso, es invitado al programa de radio «Soliloquios de un metafísico», para hablar de las expectativas del encuentro. Como se ve, este sería el año en que Sierra-Lechuga comienza su experticia y manejo en la obra de Zubiri hasta doctorarse, momento en que, a su manera y con la reología ya en mano, «tire la escalera de ‘el maestro'».

El 18 de noviembre de este año es entrevistado vía online por el Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en Chile, como requisito para concursar por su aceptación en el doctorado.

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3. Doctorado: la vida en dos maletas ⬎
• 2015-2016: Chile ⬎

«Soy de tamaño desmesurado y, también,
es mi maleta grande, indiscreta, carga -pues-
tierra y escoria, penas y gloria, mucha sed
».
-Gerardo Peña, trovador mexicano.

A inicios de 2015 es profesor en la Universidad Pontificia de México, invitado por el ya mencionado Padre Diego Muñoz; ahí, Sierra-Lechuga imparte una materia llamada «Existencia y realidad». También este año se publican los artículos “El hombre, realidad de realidades: para una revaloración dentro de la antropología filosófica”, en la revista de filosofía Open Insight, y el ya mencionado «Ontología y ciencia: de la sustancia aristotélica a la sustantividad zubiriana», en The Xavier Zubiri Review.

2015 fue un año particularmente importante para él, no sólo por el inicio de su doctorado, sino por ser aquel en que emigró de su país, dejando ahí a su gente, familia y amigos. Aquí comienza a tener sentido vital la estrofa sabinera, que no le abandonará nunca, que dice: «Por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje». Aún con 26 años, emigró a Chile para comenzar su doctorado en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV); el nombre oficial del doctorado será «Doctorado en Filosofía», y su investigación tratará sobre el problema metafísico del debate substancialismo vs. estructuralismo, muy actual en la academia contemporánea, al cual añadirá la hipótesis de que dicha querella puede resolverse (en favor del segundo) utilizando parte de la filosofía de Xavier Zubiri. Sin necesidad de haber realizado una maestría, máster o posgrado anterior, fue aceptado directamente en el doctorado debido a su desarrollado perfil; por lo mismo, obtuvo una beca de manutención para sus estudios doctorales, por parte del gobierno chileno, de la entonces Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile (CONICYT, hoy ANID). Es preciso decir que, durante el proceso de ser aceptado para el doctorado en filosofía, en México la Universidad Panamericana le había ofrecido hacer una maestría en Filosofía Antigua con ellos, por vía de Mauricio Lecón, su coordinador, también con una beca de manutención debida a fondos privados; al salir los resultados de la universidad chilena, conversándolo con Lecón y su equipo, bona fide insistieron en que tomara la opción directa del doctorado en el extranjero. Es menester añadir, además, que unos meses antes, en septiembre de 2014, Sierra-Lechuga había recibido una carta de aceptación al Máster en Crítica y Argumentación Filosófica de la Universidad Autónoma de Madrid, firmada por David Sánchez Usanos, pero que tuvo que rehusar debido a que no contaba con los medios económicos para irse ese año a España. Vicisitudes aparte, habiendo declinado ambos posgrados, el de México y el de España, se encamina, pues, directamente al doctorado en Chile. Decisión afortunada porque pasa sin mediaciones de la Licenciatura al Doctorado, algo muy poco visto ya por entonces. Con pocos medios para pagarse el viaje y mantenerse mientras recibe la beca, se lanza a aquel país «para no volver, con toda su vida puesta en dos maletas». Decisión importante que no dejará de asaltarle en su memoria hasta la fecha.

2015: Diseño de despedida realizado por su hermana.

Ya en Chile vivió durante dos años entre Viña del Mar, Valparaíso y Santiago, en esta última ciudad sería bien acogido por la familia del físico Manuel David Morales, que vivía en México; las otras dos ciudades son completamente desconocidas para él. En la PUCV toma lecciones con varios de los alumnos de Jorge Eduardo Rivera -conocido por ser traductor de Heidegger, alumno suyo y de Zubiri- como César Lambert o Hardy Neumann. Este primer año cursa ocho ramos: «Metafísica» (que repite voluntariamente el segundo semestre para seguir formándose; en esa ocasión conocerá a su amigo Aldo Espina Ampuero), «El problema de Dios en Santo Tomás» y «San Agustín y el neoplatonismo» (con Patricio Lombardo), «Xavier Zubiri: Inteligencia y razón», «La doctrina semántica de Aristóteles» y «Génesis de las categorías lógicas según Husserl» (con Mirko Skarica), «Ética» y «Hegel y las nuevas lógicas del Estado», con notas sobresalientes de siete sobre siete, según el sistema chileno.

Formó parte del Seminario de Filosofía Xavier Zubiri y del Seminario de Neurociencias y Filosofía de la Mente Francisco Varela, ambos de su nueva universidad. En el segundo conocerá a biólogos como Natalia Riquelme, James Robeson o el eminente ecólogo Luis Zúñiga. También fue miembro de la Asociación Chilena de Filosofía. Ya a partir de este año colabora en la investigación, reconstrucción y edición del curso inédito de Xavier Zubiri «Ciencia y Realidad (1945-46)», como lo había hablado con Esteban Vargas cuando lo conoció unos meses antes en México, y que se publicaría luego en 2020 (Alianza Editorial, Madrid). También este año y el 2016 trabaja como diseñador editorial de la Revista Electrónica de Educación Religiosa del Instituto de Ciencias Religiosas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. En la Universidad Alberto Hurtado, en Santiago, conoce Gary Gurtler, de quien le escucha la conferencia «Noética en Aristóteles y Zubiri».

Aún en el primer año de su doctorado viajó de visita a México, presentando ahí diversas conferencias: “La génesis ontológica de la moralidad del hombre” en la Universidad de Ecatepec (Estado de México) el día 23 de septiembre; “(Re)Presentación del libro Quid habemus? Estudios Pontificales” en el Seminario Conciliar de México-Universidad Católica Lumen Gentium (Ciudad de México) el día 24 de septiembre; y “Realidad Instante: la exigencia de la realidad en la investigación científica y religiosa” el 1 de octubre en el Encuentro Iberoamericano de Ciencia y Fe «Nuevas voces en el discurso académico internacional», organizado por el Centro de Ciencia y Fe (España), Razón y Pensamiento Cristiano y la Comunidad Teológica de México (Ciudad de México). Esta conferencia se publicaría mucho tiempo después en una estado mucho más maduro a modo de artículo. En dicho encuentro vuelve a ver a su amigo intermitente, el físico Manuel David Morales, quien era uno de los organizadores, y conoce a los españoles: el biólogo Pablo de Felipe y el biblista Pedro Zamora. También en este año Sierra-Lechuga organiza el simposio de filosofía «De realitate en el pensamiento de Xavier Zubiri», en el que también participa como ponente, celebrado los días 7, 8 y 9 de octubre, en el Instituto de Investigaciones Filosóficas «Luis Villoro» de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en colaboración con su amigo Alfonso Villa. En esa ciudad, Morelia, vuelve a ver a los físicos Manuel David Morales y Vladimir Escalante.

“La génesis ontológica de la moralidad”, 2015.

A su vuelta a Chile presenta el 30 de octubre la conferencia “Sustantividad y sistema” en el IV Congreso Nacional de Filosofía de la Asociación Chilena de Filosofía (Santiago, Chile), ahí comparte mesa con Ronald Durán, quien tiempo después sería sinodal en la mesa de su defensa de tesis doctoral; el 11 de noviembre imparte “El papel de la realidad en las racionalidades científica y religiosa”, en la Universidad Católica del Maule (Talca, Chile); y el 18 de noviembre “San Agustín con lente zubiriana: la confesión y su idealismo filosófico” para su universidad, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en el Instituto de Filosofía, en Viña del Mar; esta conferencia se publicaría luego en 2018. Este mismo mes de noviembre conoce a la eticista española Adela Cortina, que había impartido la conferencia «Neuroética y Neuropolítica: ¿un reto para educar a la ciudadanía?» en su universidad. También será en noviembre cuando, por amigos del doctorado en común y la buena fortuna, conocerá a quien luego sería su esposa, una fonoaudióloga (o logopeda) chilena.

A finales de ese año e inicio de 2016 vuelve a viajar a México, su último viaje ahí hasta luego de ocho largos años. En esa segunda visita imparte el 27 de enero la conferencia “Tomás de Aquino según una lectura zubiriana” y el 3 de febrero “San San Agustín con lente zubiriana: la confesión y su idealismo filosófico”, ambas en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, invitado por la profesora Patricia Díaz Herrera. El 2 de marzo imparte «Agustín y el idealismo, una lectura desde la filosofía de Xavier Zubiri” en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, en su Seminario de Pensamiento en Español. Entre el 4 de enero y el 4 de marzo realiza una pasantía de investigación doctoral en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en la ciudad de Morelia, bajo la supervisión del Dr. José Alfonso Villa Sánchez; en el marco de dicha pasantía impartió un seminario doctoral relativo a la obra Sobre la esencia de Xavier Zubiri. Este mismo año se publica “The art of knowing how to inject the poisons of science and theology: man, nature and the divine”, en la revista Razón y pensamiento cristiano, que, como ya se dijo, se trataba de una traducción -auspiciada por el proyecto The evolution of God, adjudicado al Centro de ciencia y fe (España) por la BioLogos Foundation (USA)- del premiado “Del arte de saber suministrar los venenos de la ciencia y la teología: el hombre, lo natural y lo divino” de 2012. Todavía en México, es entrevistado por Ricardo Mazón Fonseca para el canal de YouTube «El Filósofo» sobre qué es la Filosofía de la Naturaleza.

2016: conferencias en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México

Ya de vuelta al sur, «como pronto se vuelve al amor», en su segundo año del doctorado en Chile participa en mayo en el III Congreso de Estudiantes de Filosofía Cristiana en el Instituto de Filosofía de su universidad, la PUCV, en Sausalito, Viña del Mar, hablando nuevamente sobre el papel de la realidad en las racionalidades científica y religiosa: recuerda de ello debatir fuertemente con un profesor kantiano sobre la idea de «verdad». A inicios de junio conoce al filólogo español Alberto Bernabé en las VI Jornadas de Estudios Greco-Romanos de su universidad. Este mes de junio es importante para él: el día 20 comienza a compartir hogar con su compañera de vida, en Valparaíso, y, luego, el día 29 presenta su examen predoctoral, con el que se le aprueba como Candidato a Doctor y con el que se le permite continuar la investigación.

Conferencia en la PUCV, Sausalito, Viña del Mar, 2016

El 12 de agosto participa en un Coloquio de Fenomenología Alemana, en el que conocerá al español Mariano Crespo (de quien oirá hablar por primera vez de la Teoría del Objeto Puro de Millán-Puelles) y volverá a ver al mexicano Eduardo González Di Piero, a quien ya conocía de sus idas y venidas a la ciudad de Morelia. El 18 de octubre presenta “El Idealismo filosófico, ¿herencia de la Confesión agustiniana?” en las XX Jornadas Medievales en el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Viña del Mar, Chile). Luego, el 30 de octubre, presentará “Realidad, ciencia y religión: a propósito del problema filosófico de la ‘existencia’ de Dios”, nuevamente en otro importante curso overseas del Faraday Institute for Science and Religion de la University of Cambridge, esta vez en Santiago de Chile; este curso se intituló Science and Faith: Contemporary Challenges y en él vuelve a encontrarse con Hilary Marlow, a quien ya conocía de años atrás en su encuentro en Guatemala.

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• 2017-2019: España ⬎

«Yo no soy de aquí,
pero tú tampoco
».
-Jorge Drexler, cantautor uruguayo.

A inicios de 2017, teniendo todavía 28 años, emigró nuevamente, esta vez para Madrid, España. Tuvo que hacerlo debido a los requisitos de su investigación: habida cuenta de que trabajaba aspectos muy concretos del pensamiento de Xavier Zubiri, era menester escudriñar su archivo histórico. Para poder financiarse el viaje, concursa por una segunda beca, ahora de movilidad, al interior del programa de becas CONICYT en el que ya se encontraba tras haber ganado la de manutención. Obtiene la beca y emigra a aquel país junto con su ahora esposa. Inicialmente iban tan sólo por diez meses, pero, puesto que ya no debía tomar ramos en la universidad chilena sino dedicarse únicamente a investigar, lo conveniente era quedarse cerca del archivo. Y así, pues, desde su llegada a España hasta la fecha ha residido al sur de la ciudad de Madrid, en barrios orgullosamente obreros y transculturales.

2017: «¿Qué es filosofía?»
Metalibrería, Madrid.

Apenas llegar, prosigue sus investigaciones doctorales y su formación continua, incesante siempre. Por ejemplo, asiste a la Universidad Autónoma de Madrid a tomar los cursos de «Filosofía de la ciencia» con Paula Olmos, «Historia de la ciencia contemporánea» con Javier Ordóñez, en la Facultad de Filosofía, e «Historia de la ciencia» con el prestigioso José Manuel Sánchez Ron, curso que impartía para estudiantes de física y matemáticas en la Facultad de Ciencias. También asiste a conferencias organizadas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) como «Los ladrillos del Universo y su lado oscuro», impartida por Carlos Muñoz, o «El fin del espacio-tiempo», por José L. Fernández Barbón, el 7 de noviembre dentro del ciclo de conferencias “El Futuro de la Física Fundamental”. El 22 de junio presenta ya una primera conferencia en la ciudad, llamada «¿Qué es filosofía? Una respuesta de Xavier Zubiri”, en la afamada librería de filosofía Metalibrería (esta conferencia sería publicada luego en 2019); será en este año y en esta conferencia donde, en el diálogo posterior, escuche el nombre de «reología», inventado por el zubiriano Javier Villanueva, término afortunado que, reformulado etimológica y conceptualmente, Sierra-Lechuga irá perfilando para nombrar a su nueva herramienta filosófica.

También en junio conocerá a Slavoj Žižek en una presentación que diera en el Círculo de Bellas Artes; irreverente, Sierra-Lechuga le recomendará leer Sobre la esencia. Desde el 1 de noviembre es Miembro del Comité Editorial Internacional de la revista Apuntes filosóficos de la Facultad de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela, invitado por la Dra. Guadalupe Llanes, a quien ya conocía desde 2013. Este mismo año conocerá a su amiga Zhang Lina, proveniente de China, con quien tendrá largos paseos filosóficos por Madrid, y a su amigo Juan Rodríguez Hopplichler, hoy presidente de la sección de filosofía del Ateneo de Madrid, a quien en 2020 le dedicará un artículo diciendo: «tu amista hace de Madrid nuestro hogar».

2017: Recomendando lecturas a Žižek

2017: Investigando para la tesis doctoral.
Libros de Peter Deybe y de A.N. Whitehead.
Biblioteca personal de X. Zubiri, Madrid.

Desde el 25 de febrero de ese año, 2017, y hasta marzo-abril de 2021 es investigador en la Fundación Xavier Zubiri (aunque sigue siendo profesor en ella hasta 2022). La carta oficial de invitación a investigar en esta fundación, firmada por su Director de Estudios y Publicaciones, afirma que se invita a Sierra-Lechuga «para continuar su reconstrucción de una metafísica contemporánea de la ‘sustantividad’ zubiriana en relación con la noción científica de ‘sistema’». Ya estando en ella, toma todas las clases que puede y que ahí se imparten, por ejemplo, el curso «Introducción a la Filosofía de Xavier Zubiri» (que ya había tomado antes en formato online, haciéndolo ahora presencial y del que luego sería profesor), «Historia de la Filosofía Medieval», «El problema del mal», «Surgimiento: Hacia una ontología de la praxis» (sugerido por él al propio autor del libro, Antonio González, a fin de debatir en persona sus tesis más discutibles) y «La fuerza y función de lo imaginario». Participa del histórico Seminario de Investigación Xavier Zubiri y del Seminario de Análisis de Textos, investiga en el Archivo Zubiri y utiliza tanto la Biblioteca Personal de Zubiri como la Biblioteca del Seminario Xavier Zubiri. En el archivo revisa incluso cartas personales. Sierra-Lechuga recuerda con cariño, por su atención en el valor de la amistad, su correspondencia con Erwin Schrödinger, un «verehrter Freund» de Zubiri; en ella, el físico le dice al filósofo en una de esas cartas en 1934: “weder das πράττειν noch das νοεῖσθαι sondern das εἶναι . Ich danke Ihnen dafür, dass Sie sind und dass die Welt für mich dadurch reicher geworden ist” (“ni el obrar ni el tener en mente sino el ser. Por eso le agradezco que usted sea y que, debido a eso, el mundo se haya hecho más rico para mí”).

La llegada de Sierra-Lechuga sacude bastante a lo establecido en el ambiente intelectual de dicha fundación, debido a su renovada lectura del filósofo español, que lo ponía a dialogar con la metafísica contemporánea, no sólo continental sino también analítica. Esto es posible, hay que decirlo, gracias a que Sierra-Lechuga se había ya formado en los otros dos epicentros de la academia zubiriana: Chile y México; en el primer país relacionándolo con las ciencias, en especial las biológicas, en el segundo con la metafísica realista; mientras que España estaba muy rezagada a la interpretación ochentera que le leía desde la fenomenología. Así, es invitado por Diego Gracia, el director académico de la fundación, a impartir una conferencia en el Seminario de Investigación Xavier Zubiri. Esta sería su primera participación activa en dicho sitio, la primera de muchas. Se imparte el 3 de noviembre y se llama «La realidad de los sistemas físicos».

2017: «La realidad de los sistemas físicos».

Si antes había conocido las realidades del norte, el centro y el sur de América, este año se destina a -las muy distintas- Francia, Bélgica, Polonia (donde visitará los campos de exterminio de Auschwitz I y Auschwitz-Birkenau) y Alemania.

Para 2018 se publica el extenso “Realismo real como marco de una filosofía primera para tratar el problema de la demostración de la existencia de Dios”, en la revista de filosofía Open Insight, y que era un intento por sistematizar mucho de lo que había dicho en textos anteriores relativos al «principio de correspondencia ontológico-epistemológico» (sic) y a las distinciones entre «existencia, consistencia y subsistencia» (sic), tratando de articularlos en torno a una nueva noción de realidad; en definitiva, un primer intento de filosofía primera. Este texto ha sido leído por muchos y ha habido quienes han querido pensar a partir de él (particularmente el tema de Dios), sin embargo, el propio Sierra-Lechuga lo mira ahora como un texto que, aunque riguroso conceptualmente, está algo distante de sus ideas actuales y que, en definitiva, tiene que ser repensado a la luz de la actual «reología». También se publica el ya mencionado «El idealismo y su orto: la confesión agustiniana. Una lectura filosófica», en la revista Razón y pensamiento cristiano. El 16 de junio presenta la conferencia «‘Libres a la fuerza’ o de la realidad moral del hombre» ante la Asociación Española de Personalismo, donde conoce a su director, Juan Manuel Burgos. En agosto de este año se citan en Madrid Sierra-Lechuga y Paniel Reyes Cardenas, donde, entre otras cosas, hablan sobre Duns Escoto. En septiembre y octubre de este año, organiza el seminario autogestionado «Reflexiones filosóficas sobre lo estético», de cinco sesiones, junto con los mexicanos Manuel Trejo y Lorena Vargas. Este año vuelve a Francia y conoce Italia.

2018: Ante «La escuela de Atenas».
Palacio Apostólico, Ciudad del Vaticano.

2018: «Noología y reología».

En la Fundación Xavier Zubiri, a la que va entrando cada vez más, toma los cursos «Religión en la sociedad secular», «La salvación en la historia de las religiones», impartido en parte por Javier Ruiz Calderón, en el que Sierra-Lechuga centrará su atención en la cosmovisión y religiosidad orientales, y el «Seminario de Estética», impartido por Víctor Tirado San Juan. El 7 de diciembre vuelve a presentar conferencia en el Seminario de Investigación Xavier Zubiri, ahora llamada «Noología y reología: el problema de los ‘dos’ realismos» (que luego, reformulada y más madura desde la reología, se publicaría años más tarde); esta será la primera vez que ensaye la reología en público; el auditorio reconoce que, en efecto, las investigaciones zubirianas (en España) se han dedicado sólo al «acto intelectivo» (es decir, la lectura fenomenológica) y que es menester continuar las investigaciones que Sierra-Lechuga llama reológicas.

También asiste al curso filosófico «La nueva metafísica de lo real de Xavier Zubiri», celebrado del 4 de octubre al 20 de diciembre de 2018 en el Centro Socio-Cultural «Gloria Fuertes», en Madrid.

En esta misma institución, y antes de concluir su doctorado, comienza a impartir clases y, a partir de entonces, se volverá profesor de la Fundación Xavier Zubiri, hasta que se vea obligado a dejarla. En este año, el primer curso que imparte se llama «La estructura de la realidad: un problema metafísico radical» (10 de octubre-12 de diciembre 2018). En este curso presenta ante sus alumnos lo que luego quedaría por escrito en su tesis doctoral; para él es como un laboratorio donde ensayar en voz alta los resultados de su investigación que estarían por redactarse en papel; en las últimas clases va apareciendo la reología. Es a partir de aquí que puede decirse que comienza su programa de investigación, ya sistemático, estrictamente original, personal y filosófico; todo lo anterior en esta biografía comienza a decantarse sistemática y conceptualmente. La estructura germinal de este programa puede dividirse en cinco momentos: el curso ya mencionado «La estructura de la realidad: un problema metafísico radical» (2018), la también ya mencionada conferencia «Noología y reología: el problema de los ‘dos’ realismos» (2018), la conferencia venidera «Reología, ¿en qué está la novedad?» (2019), el curso próximo «Introducción al estudio de la realidad» (2019) y el capítulo «De res y de reus, o de la incompletitud de la mera noología» (2021); con estos se irá sedimentando la reología como herramienta autónoma que para los años posteriores se irá publicando en una treintena de textos, espacialmente decantada en ¿Qué es reología? Breve tratado de reología apto para todo público, de 2022.

El 14 de diciembre comienza, con algunos alumnos suyos del curso recientemente concluido, un seminario informal de Filosofía de las Matemáticas llamado «La realidad matemática».

2018: Primer curso impartido en Madrid.
Laboratorio donde ensayar por primera vez en voz alta la «reología».


2018: Seminario informal de Filosofía de las matemáticas.

2019: Conferencia sobre filosofía y ciencia.
Segovia, España.

En 2019, el 23 de enero, presenta la conferencia «La ciencia, un problema de interés filosófico» en el Taller de Lecturas Científicas de la Biblioteca Pública de Segovia (España). También a lo largo de este año se publicarán “¿Qué es filosofía? Una respuesta desde Xavier Zubiri”, en la revista de filosofía Open Insight, así como el artículo “Pensar la ciencia, un problema de interés filosófico” en The Xavier Zubiri Review (texto retrabajado a partir de la conferencia de Segovia) y el capítulo “Inteligencia sentiente y realidad estante” en el libro El realismo de Xavier Zubiri en el horizonte del siglo XXI (Ítaca, México), coordinado por Alfonso Villa. También comienza a impartir clases para el curso de Introducción al pensamiento de Xavier Zubiri (de la Fundación Xavier Zubiri), aquel en el que otrora fuera alumno tanto online como luego presencial: la primera clase que impartirá ahí será la relativa a Zubiri en Latinoamérica, el 10 de junio.

En febrero de este año se encontró con Agustín Serrano de Haro, fenomenólogo del CSIC (a quien conociera en 2014 en el IV Congreso Zubiri), y en junio conoce a Félix Duque, en sus conferencias «Nostalgia del jardín: en la encrucijada del arte y la religión», a ambos en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, en Madrid.

2019: con Agustín Serrano de Haro.
Universidad Eclesiástica San Dámaso, Madrid.

2019: con Otavio Bueno.
Al fondo, no es casualidad, aparece Zubiri.
Universidad Complutense de Madrid.

El 8 de febrero participa en el workshop «Categories and Materialism: elimination versus naturalization», en la Universidad Complutense de Madrid, en el que conocerá al neoempirista en filosofía de la ciencia Otavio Bueno (de la University of Miami) y a Javier Cumpa, anfitrión del evento, con quien, a partir de entonces, comenzará largos intercambios intelectuales en torno a la metafísica analítica.

El 30 de mayo participa, también en esa universidad, del workshop «The problem of Universals». Del 1 al 4 de julio asiste a la Escuela de verano en Metafísica Analítica, donde también conocerá al filósofo de las matemáticas Peter Forrest.

2019: con Javier Cumpa y Peter Forrest.
Madrid.

Mientras tanto, en la Fundación Xavier Zubiri toma los cursos «Trinidad: ¿mito, historia, dogma?», «Ética en la sociedad secular» y asiste al Seminario Avanzado de Bioética. En agosto presentó mediante videoconferencia (antes del boom de este tipo de presentaciones provocado por la futura pandemia) una actualización reológica de algunas ideas que en 2014 se presentaban bajo el título de «El hombre, realidad de realidades: para una revaloración dentro de la antropología filosófica», para un curso de Antropología Filosófica del grado en filosofía de la Universidad de Tlaxcala (México), invitado por Maricarmen Moreno Cirio. En ella, la pretensión no fue repetir lo dicho hacía cinco años atrás, sino rehacer desde la reología algunos de sus momentos clave: en general, trató de mostrar que la metafísica busca en los humanos aquello que, estando biológicamente en ellos, no es, sin embargo, meramente biológico, es decir, mostrar que lo biológico, si bien no es lo metafísico, es empero un modo en que lo metafísico se halla en los humanos; la metafísica, pues, halla que hay en los humanos algo no trascendente lo biológico, sino trascendente en lo biológico.

En septiembre de este año se celebra el V Congreso Internacional Xavier Zubiri, llamado «Pensando la metafísica en el horizonte del siglo XXI», en la Universidad de Bari Aldo Moro (Italia); en él, el día 27 Sierra-Lechuga presenta la conferencia «Reología, ¿en qué está la novedad?», que era una especie de respuesta a «Noología, ¿en qué está la novedad?», una conferencia que en el congreso anterior, hacía cinco años atrás, un reconocido zubiriano había presentado para defender la importancia de la «noología» y perpetuar la tesis ochentera de leer al filósofo español exclusivamente desde la obra Inteligencia sentiente, tesis hegemónica en la academia zubiriana regular (especialmente española); por su parte, con esta respuesta Sierra-Lechuga presentaba, más que otra «novedosa interpretación», un novedoso uso del legado filosófico de Zubiri para hacer metafísica verdaderamente a la altura del «horizonte del siglo XXI»; por eso, Sierra-Lechuga decía en ella que «representa mi posición ante lo que creo que es la exigencia de toda empresa filosófica auténticamente contemporánea», una empresa en la que la investigación filosófica será «la investigación de la realidad inteligida no sólo en tanto inteligida sino en tanto de suyo sustantiva, no como término del acto intelectivo sino como constitución física, será lo que ya en varias ocasiones me he empeñado en llamar ‘reología‘». Esta conferencia que, como hemos dicho, es fundamental como momento constructivo de la reología se publicaría un año después tanto en castellano como en portugués.

2019: V Congreso Zubiri.
Bari, Italia.

2019: Medalla de obtención del grado de Doctor

De Bari se pasa a Nápoles y se enamora de su vida barrial. En octubre de 2019, a su vuelta de Italia, viaja a Chile para defender presencialmente su tesis doctoral, luego de dos años fuera de ese país. La fecha de su examen coincidiría justamente -como signo de la maravilla y el compromiso- con la del estallido social chileno de aquel año, el 18 de octubre. Recuerda que, mientras hacía su examen al interior de un aula, «las calles ardían». En definitiva, «la realidad siempre es más que la academia». Obtuvo el título de Doctor en Filosofía con mención Cum Laude por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Como se ha dicho, se doctoró con una tesis sobre el problema de metafísica contemporánea «substancialismo vs. estructuralismo», utilizando novedosamente en él la filosofía de Zubiri y haciendo uso, pues, sin distinciones de la metafísica «analítica» y «continental», unificándolas. A este respecto, recuerda que en su examen algún sinodal, académico de la filosofía analítica, comentó la dificultad de leer los apartados sobre Zubiri, a lo que Sierra-Lechuga respondió que de haber pensado lo mismo él de sus propias lecturas en filosofía analítica, su tesis no se habría enriquecido por todos los frentes; «en filosofía hay que investigarlo todo», como había pensado ya para su tesis de Licenciatura más de un lustro antes.

Culmina su doctorado, pues, entre los cuatro años reglamentarios (marzo de 2015-octubre de 2019), supervisado, como se dijo, por Esteban Vargas Abarzúa, e intitula su tesis: «El problema de los sistemas desde la reología de Xavier Zubiri: hacia una metafísica contemporánea de la ‘sustantividad’». En ella, además de la propia posición defendida en el debate mencionado, surge un fruto mucho más noble: la reología, que, aunque aparece vinculada a la obra de Zubiri, ya se vislumbra su potencial como herramienta autónoma respecto de cualquier autor. En efecto, en virtud de las exigencias del problema filosófico de su tesis, fue ahí donde Sierra-Lechuga se vio obligado a crear la «reología». Su tesis doctoral, así, distó de ser una revisión doxográfica sobre un autor o un concepto, y más bien trató de un problema filosófico real, relevante y actual utilizando ciertos aspectos de la metafísica de Xavier Zubiri como herramienta, sin restringirse a un estudio escolar. Y puesto que se formó en tres distintos centros neurálgicos para el estudio de Zubiri (España: de interpretación fenomenológica; México: de interpretación metafísica realista; Chile: de interpretación científica), el uso que hizo de su legado no se redujo a ninguna escuela, más bien, generó un resultado innovador y autónomo, como hemos dicho: la «reología», una herramienta filosófica para una metafísica contemporánea «físicamente responsable». Por eso, en la presentación oral de la defensa de la tesis, Sierra-Lechuga terminaba diciendo que:

«[…] en el libro se deja ver una suerte de probación o tanteo de lo que puede dar la reología y, a mi parecer, deja la esperanza de tratar el problema con mayor profundidad que la que hasta ahora se ha alcanzado. Es por ello que a este doctorado no lo tomaré personalmente como el término de un momento necesario pero insuficiente de la competencia académica al que haya que clausurar como quien marca tarjeta al finalizar la jornada; todo lo contrario, significa a penas el limen que inaugura y al mismo tiempo cataliza una carrera de la que se vislumbra en lontananza un abanico de enormes posibilidades».

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4. Doctor: beneficio sin oficio ⬎
• 2019-2021: Vis a tergo ⬎

Todavía en 2019, a su vuelta a Madrid luego de su viaje a Chile, y ya como doctor, tendrá que hacerse cargo de todo lo que traer a cuestas; es tiempo de ponerlo a disposición de los demás. Imparte un segundo curso en la Fundación Xavier Zubiri, esta vez llamado «Introducción al estudio de la realidad» (20 de noviembre-18 de diciembre de 2019); este sería el primer curso formal de introducción a la reología, donde comenzaría a andar ya ese «abanico de enormes posibilidades». En él vuelve a presentarse la reología, pero ahora ya como la filosofía del siglo XXI, un siglo a cuya «situación, que sin la liquidez de los posmodernos, sin la razón pura y dura de los modernos, sin la evidencia de lo sagrado de los medievales, sin el asombro de los griegos y sin la inocencia del mundo pre-filosófico, no le queda de otra que construir sus propias herramientas, situarse en el momento histórico que le corresponde y reasumir en sí la historia entera de la vida del intelecto, es decir, rearticular desde sí misma la compleja estructura de la metafísica» -palabras dichas por Sierra-Lechuga como descargo de consciencia luego de doctorarse-.

2019: «Introducción al estudio de la realidad».
Primer curso de introducción a la reología.
Madrid

2019:
«Introducción al estudio de la realidad»,
primer curso de introducción a la reología.
Madrid.

Es por esta profunda consciencia del actual momento socio-histórico de la filosofía que a este curso Sierra-Lechuga lo presentaba diciendo: «una introducción al estudio no ingenuo y bien informado de la realidad sería consciente de su propio tiempo, es decir, rigurosamente contemporánea. De aquí que este curso de ‘introducción al estudio de la realidad’ sea uno de ‘introducción a la reología’». En definitiva, la vía reológica estaba servida, ahora era menester recorrerla e invitar a colaboradores.

En enero de 2020 imparte la charla en torno al legado filosófico de Xavier Zubiri ante el Club de Filosofía Alma, el 29 de este mismo mes, invitado por Javier de Pedro y Carlos Mendoza Buñón (Carlos Semprún). Este año se publicaría, como ya se ha dicho, el artículo “Reología, ¿en qué está la novedad?”, en la revista de filosofía Devenires, que muy pronto se traduciría al portugués, “Reologia, em que consiste a novidade?”, como capítulo del libro Xavier Zubiri: interfaces (Ideias e letras, São Paulo), coordinado por Neves, Bernardes y Santos. También aparecería otro capítulo, «Metafísicas del proceso, ¿precursoras de la reología? El caso de Whitehead, Bohm y Rescher», para el libro Evoluciones Metafísicas. Permanencia, Emergencia y Diálogo (Rivero Blanco Editores, Caracas), coordinado por su amiga, la Dra. Guadalupe Llanes; en él hace dialogar la reología con las «filosofías del proceso», cada vez más presentes en la academia actual. En marzo es invitado a participar, puesto que ya es doctor, como ponente en la PHYSIS Spring Lectures in Analytic Metaphysics, de la Universidad Complutense de Madrid, concretamente el día 2, con una conferencia crítica contra el «factualismo» (de la metafísica analítica) llamada «Some Remarks on the Notion of ‘Fact’».

En la Fundación Xavier Zubiri, este mismo año impartiría el curso «Los griegos somos nosotros», pero la pandemia de COVID-19 obligó a posponerlo, ya que nadie sabía cómo reaccionar en lo relativo a clases presenciales; pronto se decretaría en España, el 14 de marzo, un confinamiento obligado. Por lo mismo, impartió el primer curso vía streaming de dicha institución (mismo que comenzará su proceso de digitalización, coordinado y motivado por el propio Sierra-Lechuga). Este curso se llamará «¿Pensar la metafísica desde el presente?» (21 de abril-30 de junio de 2020) y se realizará en pleno apogeo de la pandemia, cosa que será elogiada por varia gente, como por Timothy Burns, de la University of St. Thomas (Minnesota, EE.UU.), quien le escribiría a Sierra-Lechuga para decirle: «I’m glad someone is able to study metaphysics in the midst of this global crisis. Warm Regards from Quarantine in St. Paul, Minnesota, USA»; de hecho, en la introducción del curso, durante la primera clase, Sierra-Lechuga habló amorosamente de la filosofía como un «beneficio sin oficio», parafraseando una historia que Cicerón narra sobre Pitágoras. Parte de la consciencia de la situación socio-histórica es saber cuándo y cómo reivindicar la filosofía poniéndose a filosofar; en los momentos de crisis, aún sanitarias, la filosofía ha de ser capaz de presentarse como ocio liberador.

2020: «¿Pensar la metafísica desde el presente?».

Respecto de este curso, un alumno suyo, Ángel Santiago, dirá luego: «Hace un tiempo, me encontraba perdido filosóficamente. Lamentablemente, la enseñanza usual acerca de lo que es la metafísica es pobre, deficiente, mecánica y, en el peor de los casos, logicista. La mayoría de universidades aquí en México no supera ofrecer la misma idea acerca de la génesis y sentido de la metafísica: que trata sobre el «ser», lo que es, las cosas que son, el «ente», etcétera, sin que se considere el sentido gramatical de nuestros términos en español ni, peor, su origen en griego y latín. Fue por azares del destino, y por mi admiración a algunos pensadores, que me encontré con un curso de la Fundación Zubiri. Más que celebrar la fundación, celebré a su profesor. Un pensador maduro, profundo y experto conocedor de lo que es la tradición metafísica. Obviamente con esto yo no me estoy refiriendo a una tradición racionalista, desmedidamente especulativa y ajena a lo real. Sino a esa tradición desconocida que ha sido la escolástica, a la que tanto adeudamos en el orden de los conceptos y tan poco aprehendemos sobre su modo de pensar. Y mi querido maestro, contrario a los católicos tradicionalistas, conllevó su reflexión metafísica con pensadores de la modernidad y contemporaneidad. Gracias a ese seminario, pude comenzar a disiparme de las ideas tradicionales inmaterialistas, sustancialistas y anacrónicas sobre la metafísica. Ahora mi maestro es el director de Filosofía Fundamental. Y, acorde con él, me parece que es necesario y obligado que la metafísica sea encausada hacia lo que él ha denominado ‘reología’ y su principio fundamental: el principio metafísico de responsabilidad física. Adentrémonos a esa resignificación de lo que es la metafísica».

A propósito de alumnos, también en 2020 Sierra-Lechuga recibe a Javier Vargas, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, quien se había interesado en él desde aquella conferencia que en 2016 presentó en su universidad. Vargas le contacta y Sierra-Lechuga le ayuda a venir a hacer investigación en la Fundación Zubiri, misma que le servirá luego para su tesis de licenciatura. Como resultado de esta visita, y nuevamente con ayuda de su profesor, aparece el cortometraje «El legado metafísico de Xavier Zubiri». En él aparecen miembros de esta institución, entre ellos, todavía por entonces, Sierra-Lechuga, quien habla de «Una filosofía a la altura de los tiempos», a su saber, claro, la reología.

2020: «El legado filosófico de Xavier Zubiri».
Cortometraje.

2020: «Deutsche Ideen in der Filosofía Española del Siglo XX».


2020: «La revancha de Aristóteles».

En esa misma institución, Sierra-Lechuga presentará la conferencia «La razón formal de la sustantividad, Sobre la esencia pp. 151-164″, el día 11 de diciembre, en el Seminario de Análisis de Textos, así como diversas clases en el curso de Introducción al pensamiento de Xavier Zubiri, del que alguna vez fuera también alumno, como se dijo. En este año, estas clases serían «Realidad y logos» (30 de marzo) y «Una nueva idea de razón» (20 de abril); el año siguiente impartiría varias más. A partir de junio de este año, 2020, junto con académicos de la Bergische Universität Wuppertal (Alemania), como Guillermo Ferrer o Niklas Schmidt, que eran financiados por la Deutsche Forschungsgemeinschaft (DFG), y del grupo de investigación Hermes de la Universidad del Valle (Colombia), como Julio César Vargas, Sierra-Lechuga organiza el grupo Deutsche Ideen in der filosofía española del siglo XXen el que vía streaming se hace análisis del libro El hombre: lo real y lo irreal de Xavier Zubiri. Colateralmente, de estos encuentros surgen una serie de contenidos sobre el pensamiento del filósofo español para YouTube, presentados por el propio Sierra-Lechuga: Xavier Zubiri spots. Por otra parte, en otoño impartirá también el curso «La revancha de Aristóteles. Fundamentos metafísicos de las ciencias físicas: el problema de la materia» (27 de octubre-1 de diciembre de 2020) en esa misma fundación; a este curso se matriculará el Doctor en Química y en Filosofía Pedro Abellán que, interesado en el modo de filosofar de Sierra-Lechuga, terminará siendo un reólogo en rigor. Con cada actividad que organiza, van apareciendo nuevas relaciones con nuevos investigadores; el mundo académico comienza a escuchar nuevamente el nombre de «Xavier Zubiri», más allá de los pocos de siempre; interesantemente, los científicos prestan particular interés, pues Sierra-Lechuga, por el talante científico de su formación, como hemos visto, va actualizando la filosofía del español con nueva información. Precisamente por esta expansión, por la atracción de nuevos interesados, fue que en junio sería entrevistado nuevamente para otro canal de Youtube de divulgación filosófica, como lo había sido en 2016, pero ahora a propósito de la filosofía de Xavier Zubiri; se trataba del canal «Éthnos»; en esa entrevista habló sobre la persona y el pensamiento del filósofo español, así como de su importancia para la filosofía en general.

A partir de la notoriedad de la marcha de estos cursos y seminarios, desde julio de este año Sierra-Lechuga comienza el proceso de digitalización de esa fundación, realizando incluso trabajos de logística, organización y digitalización de sus cursos, publicidad, redes sociales, edición de vídeos, diseño de afiches, trabaja en la constitución de los índices electrónicos, diseño de imagen, etc.; de hecho, su página web -aquella entre la muy antigua y la más reciente- fue diseñada por él, así como su actual logotipo, tomado de la firma manuscrita del filósofo vasco. También comienza a trabajar en la edición del libro «El valor de lo real. Homenaje a Diego Gracia», que se publicaría meses más tarde el próximo año. Por otra parte, investigando como de costumbre, encontró, editó y publicó el audio «Dos sesiones del seminario Xavier Zubiri», donde el filósofo dialoga con sus alumnos, en especial con Ignacio Ellacuría. Este audio, publicado por él en la web anterior de dicha fundación, es de gran importancia para los académicos de Zubiri, pues desmiente lo que al respecto otros investigadores habían dicho en su antigua publicación por escrito.

Relacionado con la ciencia y haciendo resonar a Zubiri plus ultra los lugares comunes, en octubre de este año, 2020, Sierra-Lechuga inaugura el -aún activo- Grupo Internacional de Investigación Científico-Filosófica Realidad y proceso, grupo «que va abriendo camino en el mundo, y especialmente en el de habla hispana, a la construcción y debate de teorías de la realidad no-substancialistas, procesualistas y estructuralistas-dinamicistas. En él han ido participando una cuarentena de investigadores provenientes de diferentes países y diversas disciplinas, científicas y humanas, dialogando, a través de una metodología precisa y rigurosa, en torno a temas propios de la metafísica del proceso, tales como el devenir, el espacio, el tiempo, la materia, la vida, entre otros. Su objetivo es tratar transdisciplinariamente el problema del dinamismo de la realidad, así como posibilitar un lugar donde la filosofía pueda bien informarse científicamente o, por así decirlo, donde la ciencia aleccione a la filosofía».

Grupo Internacional de Investigación Científico-Filosófica Realidad y proceso.

El nombre, Realidad y proceso, lo crea Sierra-Lechuga por parafrasear al padre de las filosofías del proceso en el siglo XX, A.N. Whitehead (ya Sierra-Lechuga había probado que Zubiri conoció su pensamiento; véase la imagen más arriba), y su libro Process and reality. En la primera temporada y por voluntad de Sierra-Lechuga, se trabaja el texto de Zubiri Estructura dinámica de la realidad, actualizándolo, como nunca se había hecho, con las metafísicas contemporáneas del proceso de la mano de académicos altamente cualificados en ciencias, pues se encuentran entre ellos, por ejemplo, investigadores del CSIC como la astrofísica Pilar Ruiz Lapuente o, por su parte, la astrobióloga Rosa Reyes, el ecólogo Dancizo Toro, el médico César Rodríguez, el químico Pedro Abellán, etc. Los resultados de las investigaciones de esta temporada se publicaron en 2022 en Logoi, revista de filosofía, también hubieron crónicas escritas de algunas de las sesiones y aparecieron públicamente algunos vídeos en YouTube. Inicialmente, para la apertura de este grupo, Sierra-Lechuga contó con la colaboración de la Dra. Karolina Enquist Källgren (Universidad de Estocolmo, Suecia), su vieja amiga la Dra. Guadalupe Llanes (Universidad Central de Venezuela) y su aún más viejo amigo el Dr. Manuel David Morales (que, aunque afincado en México, su afiliación institucional para el caso era el español Centro de Ciencia y Fe). Muy prontamente obligado a independizarse de la Fundación Xavier Zubiri, este Grupo lleva trabajando hasta la fecha durante tres intensas temporadas y crecientemente en virtud de su autonomía; inició en octubre de 2020 la primera, concluyendo la tercera en abril de 2023; se esperan noticias en breve de una cuarta temporada.

2021 sería el año en que Sierra-Lechuga se ve obligado a dejar la Fundación Xavier Zubiri, debido a malas gestiones relativas a lo laboral, dejándola definitivamente en 2022; como se ve, además de investigador doctoral entre 2017 y 2019, durante cuatro años (2019-2022) fue investigador y profesor ahí, impartiendo los cursos mencionados de metafísica, filosofía de la ciencia e historia de la filosofía.

Todavía a inicios de este año fungirá como profesor de dicha fundación. Se volverá a impartir el curso «¿Pensar la metafísica desde el presente?» (22 de febrero–10 de mayo de 2021), utilizando las grabaciones de la versión anterior, impartirá el curso pospuesto por la pandemia «Historia de la filosofía: los griegos somos nosotros» (16 de febrero–27 de abril de 2021) y las clases «La congenereidad entre inteligencia y realidad» (15 de marzo), «Realidad y logos» (22 de marzo), «Una nueva idea de razón» (12 de abril), «Sustantividad y mundo» (19 de abril), «La esencia de lo real» (26 de abril) y «Zubiri en Latinoamérica y el pensamiento de Ellacuría» (28 de junio), todas al interior del curso de Introducción al Pensamiento de Zubiri. El 5 de febrero impartirá su última conferencia en el Seminario de Investigación Xavier Zubiri: «Un asunto pendiente: las notas sistemáticas de la sustantividad», que luego este mismo año se publicará, en colaboración con Gerardo Trujillo, en la revista italiana de filosofía Post filosofie.

2021: «Los griegos somos nosotros».

2021: «Bienvenidos a la metafísica»,
invitación a la segunda versión del curso «¿Pensar la metafísica desde el presente?».

2021: «Bienvenidos a la Filosofía en su historia»,
invitación al curso «Los griegos somos nosotros».

También este año se publica el libro «El valor de lo real: homenaje a Diego Gracia» en el que Sierra-Lechuga había trabajado su edición, siendo así, fuera de las clases que concluirán en 2022, lo último que hace para tal institución. En ese libro, además, participará con un capítulo fundamental para la reología, se trata de “De res y de reus, o de la incompletitud de la mera noología”, donde se demarca explícitamente de la tradición fenomenológica entre zubirianos partiendo, para hacer reología, no más que de una «noología mínima». También se publicará “Философия с высоты времен: обзор работы V Международного конгресса в Бари”(Philosophy from the Height of Time: About The 5th Philosophical Congress in Bari), en coautoría con Liubov E. Yakovleva y Yana I. Amelina, en la prestigiosa revista rusa de filosofía Вопросы философии (Questions of philosophy); en este texto, la reología (реологии) y C. Sierra-Lechuga (К. Сьерра-Лечуга) se darán a conocer al público ruso.

Por otra parte, y ya con un pie y medio fuera de aquella institución, a mediados de abril imparte un curso en el Instituto de Humanidades Francesco Petrarca (Madrid) llamado «La realidad a debate».

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• 2021-2023: Filosofía Fundamental ⬎

«Soy como el viento que avanza y rompe su furia contra una pared.
Ser como el Ave Fénix, que de sus cenizas vuelve a renacer».
-Lorenzo Morales, cantor español.

Se dice de Epicuro que, dadas sus malas condiciones de salud, creó un modo de vivir la filosofía en el que el placer surgiera como ausencia de dolor; se dice, pues, que hizo de la necesidad, virtud. Tener que vérselas por sí mismo luego de haber entregado todo por una institución que alguna vez sintiera como su casa, y que, a cambio, le dejara en la orfandad laboral y de extranjería, deja a Sierra-Lechuga devastado. Esto le exige, sin embargo, ser creativo también en el terreno de lo práctico y, retomando ideas de su antiguo COELI y la energía juvenil del lema punk «do it yourself», será en abril de 2021 cuando funde Filosofía Fundamental, centro de investigación y docencia; cuatro principios le guían: oposición (al statu quo de la academia regular, dada su experiencia reciente), horizontalidad (en el trato entre quienes crean conocimiento), libre creatividad (de las ideas, propuestas y proyectos), autogestión (del desarrollo de los mismos).

Filosofía Fundamental, fundado en 2021.
Foto de 2022, en Madrid.

Así, este centro opera como «un marco institucional autogestionado destinado a potenciar, procurar y hospedar creatividad filosófica, científica, artística y cultural en general, proponiendo una alternativa a la anquilosis de la tradicional academia oficial». En definitiva, una heterotopía académica fuera de la lógica mercantil y fetichista, ahora concentrada en el conocimiento y pensamiento libres. Quiso fundarlo porque, luego de su larga experiencia, confía en que es posible una nueva, mejor, más libre y más honesta forma de hacer academia, sin necesidad de estar fuera de ella ni verse obligada a replicar sus actuales vicios; «la transformación viene de dentro y de la base». Se trata una forma autogestionaria de hacer universidad libre que procura y potencia la creatividad filosófica. Como dirá dos años más tarde: «Esta actitud del ‘hazlo tú mismo’, y todas las causas que motivan a no esperar a que otros hagan lo que uno cree que es correcto, es la razón formal –vocación– de Filosofía Fundamental». Desde su fundación, en él se han desarrollado actividades tanto para el gran público como para el especialista, ya sea en sus decenas de cursos, conferencias, podcasts, revistas académicas, seminarios de investigación o congresos internacionales.

En mayo se realiza el primer curso de Filosofía Fundamental, en formato presencial, para un grupo constituido principalmente por psiquiatras, en una de las aulas de la clínica privada del psiquiatra madrileño Jaime Adán Manes, quien le cedería generosamente el espacio. Este curso, tipificado como de «filosofía de la mente o de la percepción», fue llamado «Las apariencias no engañan: el problema de la realidad ‘externa’» (4 de mayo-6 de julio). En el inter de este curso, publica dos «Notas de realidad» sobre la estructura de la inteligencia, una el 9 de junio y la otra el 15.

2021: «Las apariencias no engañan».
Primer curso de Filosofía Fundamental.

Mayo 2021:
Seminario Permanente de Reología.
Primera sesión en directo.

Es en este mismo 2021 donde aparece públicamente el Seminario Permanente de Reología. Este había nacido, primeramente, por comunicación escrita privada a finales de 2020 y, posteriormente, con sesiones en directo el 13 de mayo de 2021, fecha en la que aparece al público. Consiste en un nicho donde estudiar, investigar y producir metafísica contemporánea, concretamente, donde desarrollar, ahora en equipo, la reología. Surge a partir de quienes, en el Grupo internacional de investigación científico-filosófica Realidad y proceso, se ven interesados explícitamente por la reología, constituyendo, así, un grupo de investigación independiente de aquel. Además de Sierra-Lechuga, sus primeros miembros fueron: el filósofo Gerardo Trujillo, el médico César Rodríguez, el químico Pedro Abellán, el sociólogo Víctor G. García, el psicólogo Lucas Cañoles, el filósofo David Higuera, todavía reólogos en activo, pero también el psicólogo Ignacio Clavero, el filósofo Eduardo Flores, la filósofa Benazir Valdivia y el ecólogo Dancizo Toro.

Hasta le fecha, el Seminario Permanente de Reología lleva trabajando cuatro temporadas. La primera de ellas fue llevada a cabo desde finales de 2020 por escrito y, luego, durante todo el 2021 oralmente. En este año, primeramente se leyó y debatió el artículo De res y de reus, o de la incompletitud de la mera noología, de Sierra-Lechuga, ya publicado por entonces y, luego, de septiembre a diciembre de 2021, el texto Primeros pasos para una indagación reológica de lo psicológico y de la psicología, de Ignacio Clavero-Fernández, texto que aún estaba en ciernes pero que se publicaría luego en 2022. En la primera sesión, la del 13 de mayo, con base en el texto citado, se hace una «noología mínima» para despejar toda interpretación «fenomenológica» de la noción de «realidad».

Junio 2021:
Seminario Permanente de Reología

2021: Red Solidaria Popular.
Madrid.

También es en este año, desde marzo de 2021, y por las malas gestiones laborales ya mencionadas, que Sierra-Lechuga se obligado a quedar en estado de «irregular» como extranjero en España. Las acciones de otros, o la falta de ellas, en definitiva recaen fuertemente sobre uno. En buena medida esto le impele a que, a mediados de 2021 y hasta febrero de 2022, forme parte de la Red Solidaria Popular Latina-Carabanchel, en Madrid, «un equipo autogestionado de apoyo mutuo y trabajo en común, donde la integración, la participación, la solidaridad y el compromiso son imprescindibles para todas las familias que conforman la RSP»; en ella se siente acogido, revitalizando sus experiencias de juventud. De su trabajo ahí recibe despensa solidaria de alimentos cada mes, no a modo de caridad, sino horizontalmente, pues ésta se trata de «una red solidaria que lucha en común, no sólo por alimentación, sino por la justicia social en general». De entre las diversas actividades sociales que ahí se realizan, Sierra-Lechuga recuerda con cariño trabajar en colectivo el huerto urbano; «todo estudiante de filosofía debería trabajar en uno como condición para obtener el grado», dirá. Colabora también en la organización del encuentro «Tejiendo Redes Zapatistas: fin de gira y apapacho en el distrito Latina», que se celebrará el 21 de noviembre, en el que mujeres de esa comunidad mexicana se acercaron a los barrios europeos a dar lecciones de lucha, esperanza y humildad; un encuentro del que Sierra-Lechuga aprenderá bastante más que frente a algunos «profesores ilustres».

En septiembre de este mismo año aparece un texto de Juan Antonio Nicolás y Raúl Linares, ambos de la Universidad de Granada (España), llamado «La noología realista de Xavier Zubiri«, en él se hace referencia a Sierra-Lechuga y la reología así: «[…] puede incluirse también aquí la propuesta de Carlos Sierra de una ‘reología‘, un ‘nuevo realismo’ o ‘realismo real’ que, si bien no es estrictamente una interpretación de Zubiri, sí pone en juego elementos relevantes […]. Sierra radicaliza la lectura […], pues entiende que aquella diferencia entre la ‘realidad’ intraintelectiva y la ‘realidad-de’ la cosa real nos pone ante ‘dos’ tipos de realismo: un realismo de partida, la noología; y un realismo de llegada, la reología. […] Realidad es siempre genitivamente de la cosa, de la res que está ahí presente a la inteligencia. Si bien el estudio de los actos intelectivos es velis nolis el punto de partida, ello no deja de lado la necesidad de un estudio de la cosa-realidad, el cual ha sido dejado de lado por los investigadores zubirianos […]. A este estudio es al que denomina ‘reología’ como forma de un ‘nuevo realismo’ cuyo foco sea la realidad […]. Esta propuesta no pretende ser una interpretación de Zubiri, pues […] deja claro que su objetivo no es limitarse a este sino continuar alguna de las vías que dejó abiertas. […] En lo que respecta a la reología de Carlos Sierra, […] este es el papel que Sierra reclama para la reología, que ‘no quiere suplir la noología ni menospreciarla, lo que quiere es completar la metafísica […] Así entendido, la reología sería compatible con el realismo noológico, aunque este sea solamente su ineludible ‘momento de partida'». Aunque los términos reológicos no están rigurosamente empleados por estos dos autores, así como tampoco el apelativo de «nuevo realismo» (la reología es, más bien, un «realismo nuevo») , sí entienden bien la reología como una investigación de la realidad rea de las res, que no pretende para nada mantenerse como un estudio escolar de Zubiri ni, tampoco, como una estudio «fenomenológico» de los actos, por mucho que se bautice como «noológico».

También en septiembre, el día 2, comienza la segunda temporada del Grupo internacional de investigación científico-filosófica Realidad y proceso, que había terminado su primera temporada en abril. Si en ella se había revisado Estructura dinámica de la realidad, de Zubiri, esta segunda temporada es aún más transdisciplinar, pues, en esta ocasión, cada exposición está a cargo de dos investigadores, uno del departamento de ciencias y otro del departamento de filosofía, con el fin de entablar diálogos reales, fracturar las zonas de confort y estar bien informado del quehacer del otro. Se revisan toda clase de temas y textos, desde las ciencias más naturales, pasando por los saberes más humanos, hasta las disciplinas teologales. Por ejemplo, el 29 de octubre se presenta «Configuración evolutiva de la energía-materia y de su idea: problemas actuales con lambda y la materia oscura», impartida por un investigador invitado, el astrofísico y amigo de juventud de Sierra-Lechuga, Ricardo Adán Cortés Martín. Es en esta temporada donde entra a Filosofía Fundamental su antigua alumna Aurora García Carreras, quien luego cobrará un papel relevante en este centro, así como el próximo reólogo Giovanni Fernández Valdés (de la Universidad de la Habana) o Enrique Aramendia, filósofo de la mente con el que entablará grandes relaciones de amistad y que se volverá un asiduo colaborador de Filosofía Fundamental.

Septiembre 2021:
Segunda temporada de Realidad y proceso.

29 de octubre de 2021:
«Configuración evolutiva de la energía-materia y de su idea:
problemas actuales con lambda y la materia oscura».

El 6 de octubre de este año presenta la conferencia «Reología y razón impura» para el I Coloquio Filosófico-Teológico: Xavier Zubiri-Interfaces», de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (Brasil), en la que ya es presentado como Director de Filosofía Fundamental. Esta conferencia sería publicada luego como capítulo del libro I Colóquio Filosófico teológico Xavier Zubiri: Interfaces – ANAIS (São Paulo, Brasil), editado por Valeriano dos Santos Costa, con el título homónimo «Reología y razón impura».

El 8 de noviembre conoce a Markus Gabriel en una conferencia que impartiría en la Fundación Juan March; Sierra-Lechuga confirma entonces que el «nuevo realismo» no es ni nuevo ni realismo, tesis que, aunque puesta muy prontamente por escrito, aparecerá publicada hasta 2023 por demoras editoriales.

2021: Reología y razón impura,
para la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (Brasil).

2022: Revista de Filosofía Fundamental, Nº 0.
Presentación en el Ateneo de Madrid.


2022: Revista de Filosofía Fundamental.
Con Juan Rodríguez Hopplicher, Pedro López Arriba y Aurora García Carreras.
Presentación en el Ateneo de Madrid.

Comienza un nuevo año. En enero de 2022 aparecerá la académica Revista de filosofía fundamental, teniendo por objetivos generales que los problemas sean de calado actual en el ámbito de la filosofía fundamental y que, como tales, estén científicamente, artísticamente, etc. bien informados; que los problemas sean teórico-fundamentales, no cuestiones de ocasión; y que las investigaciones sean originales, libres y «atrevidas», esto es, que traten de problemas reales, lejos de propagar la extendida idea de que la filosofía es comentario de textos. A su vez, tiene por objetivo específico ser el espacio de difusión y desarrollo de las ideas y herramientas de la reología en general y, en lo particular, del Seminario Permanente de Reología. Por eso, en su primer número, el 0 por ser piloto, aparecen ya investigaciones reológicas como «Reología y realidad: el problema de los realismos» de Carlos Sierra-Lechuga, «Primeros pasos para una indagación reológica de lo psicológico y de la psicología» de Ignacio Clavero-Fernández y «Reología: confluencia entre filosofía y ciencia» de Pedro Abellán. Vale decir que esta revista no sólo publica investigaciones reológicas, hay en ella todo tipo de investigaciones de interés y de la mano de autores de altura como el neurocientífico mexicano José Luis Díaz Gómez. La Revista de Filosofía Fundamental es presentada formalmente el 2 de febrero en el histórico Ateneo de Madrid (aquel del cual alguna vez formarían parte Unamuno y Ortega y Gasset) en la que intervinieron Sierra-Lechuga y su invitada, su exalumna, ahora colaboradora, Aurora García Carreras (quien también había publicado en el número cero un texto sobre la objetividad en la ciencia), acompañados de los anfitriones ateneistas Juan Rodríguez Hopplicher, que como ya se ha dicho es amigo de Sierra-Lechuga, y Pedro López Arriba. Este último afirmará ante el público, como muestra de que la reología entra pisando fuerte en el mundo filosófico, que los reólogos forman parte de la tradición realista española que se inicia desde Séneca, pasa por Suárez, cruza por Zubiri y llega hasta Gustavo Bueno. En esta presentación, Sierra-Lechuga no se limita a inaugurar la revista, sino que presenta abiertamente al público qué es la reología filosófica. A partir de aquí comenzará una serie de iteraciones de esta presentación de la reología. Por lo mismo, el físico Marco Molina, amigo de Aurora, se acerca este día a Sierra-Lechuga y, desde entonces, se une al equipo de reólogos.

En este año las publicaciones de Sierra-Lechuga continúan. Aparece «Ratio formalis: recuperando una noción clásica para la metafísica contemporánea», en la revista de filosofía Open Insight; asimismo, como es en este año cuando se publica en Logoi. Revista de filosofía los textos académicos de la primera temporada de Realidad y proceso, aparecen ahí sus «Estructura y realidad, una investigación de reología«, «Reología y química: el asunto de las realidades materiales», en coautoría con Pedro Abellán y «Reología y antropología: una invitación a investigar con novedad metafísica la realidad humana», en coautoría con Lucas Cañoles-Cuevas, anteriormente alumno suyo, lo que significa para él su primera publicación.

Todavía en en febrero de este año, 2022, y hasta abril, imparte clases en la Fundación Xavier Zubiri, su último curso ahí: Historia de la Filosofía: la filosofía medieval, llamada por él «El camino a la onto-lógica», donde demuestra que no se puede hablar propiamente de ontología en el pensamiento de ese periodo pero que, en definitiva, será la preparación para la llamada «modernidad», cuna, esta sí, de la onto-lógica.

El 17 de febrero comienza, por otra parte, la segunda temporada del Seminario Permanente de Reología, ya enteramente cobijado por Filosofía Fundamental, en la que todos los investigadores expusieron el estado de su actual investigación de cara a su metodología, sus avances, sus marcos teóricos y, en general, una revista al status quaestionis. La reología entró en el debate posterior a estas exposiciones, usándola como herramienta para encausar, criticar o enriquecer la marcha investigativa. El 29 de abril es invitado, otra vez en el Ateneo de Madrid, al Debate de la Neurociencia y la Filosofía de la Mente, en el que Sierra-Lechuga presentará la tesis de que, a su saber, la actual filosofía de la mente parece ser pseudo-respuestas neurocientíficas a pseudo-problemas cartesianos, de modo que si no compramos la filosofía de Descartes (hija de su tiempo), muchos de los problemas en los que se embota la «filosofía de la mente» desaparecen. En mayo de este mismo año aparece el segundo ejemplar de la Revista de Filosofía Fundamental, lo que sería el número 1. En ella, los textos de reología serán: «La reología, ¿una transformación de la metafísica?» de Gerardo Trujillo Cañellas, «Estructura trascendental de lo real» de Carlos Sierra-Lechuga, «La tríada modal de la estructuración: una herramienta reológica» de César Rodríguez-García, «Lo físico y lo conceptivo en la paradoja temporal» de Pedro Abellán y «Estructuras (disipativas)», nuevamente de Carlos Sierra-Lechuga.

El 23 de junio comienza el I Congreso de Filosofía Fundamental, al que asistirán académicos de varias partes del mundo como Canadá, Colombia, México y, naturalmente, España. Es organizado por el cada vez más consolidado equipo de Filosofía Fundamental, especialmente por su núcleo de entonces, Sierra-Lechuga, Gerardo Trujillo Cañellas, César Rodríguez García e Ignacio Clavero-Fernández, asistidos también por Aurora García Carreras y Marco Molina. Se lleva a cabo en la ciudad de Málaga, España, en un recinto del ayuntamiento conseguido por mediación de César Rodríguez, lugareño. Este congreso surge para crear una actividad presencial donde investigadores en general, y reólogos en particular, puedan encontrarse físicamente y hacer comunidad; se barren temas de todo tipo, desde la metafísica general, pasando por la filosofía de la mente o de las matemáticas, la filosofía social o del arte, hasta llegar, incluso, a filosofías de la religión; por eso, los nombres de las mesas son: de re, de veritate (formali), de veritate (matirali), de bono, de pulchro y de sacro. Sierra-Lechuga, como Director de Filosofía Fundamental, inauguraba el congreso citando a Carlos Taibo diciendo: «‘Lejos de cualquier horizonte autogestionario, la enseñanza pública -cuánto más la privada, añadía- ha impulsado a menudo el acatamiento de la autoridad, la obediencia, la competición descarnada, el individualismo, la primacía de los valores de las clases altas y la sumisión ante el orden dominante’, por eso hay que hacer las cosas de otro modo y desde uno mismo», volvió a añadir al terminar. La reología sigue creciendo y, en dicho encuentro, participan varios reólogos con distintas conferencias: «¿Qué es reología?» de Carlos Sierra-Lechuga, «La reología: una posible respuesta a la crisis de la Razón» de Gerardo Trujillo, «Perturbaciones de objetos compactos en teorías alternativas de gravedad y agujeros negros primordiales» de Marco Molina, «Aproximación reológica al estudio de la cosa real ‘tiempo'» de Pedro Abellán, «Un realismo para la epidemiología» de César Rodríguez; y «Construcción de Nichos Temporales: hacia una nueva representación de la teoría evolutiva» de Dancizo Toro y «Teología negativa, mística y El límite de lo religioso. (En perspectiva filosófica antropológica)» de Ignacio Clavero, quienes en su momento fueran miembros del Seminario Permanente de Reología.

Foto oficial del
I Congreso de Filosofía Fundamental
✅ Arriba, 23 de junio: Gerardo Trujillo, Aurora García, Paula González-Posada, José Quesada Fox, Marco Molina, César Rodríguez, Miguel Ángel Rey, Ignacio Clavero, Carlos Sierra-Lechuga, Pedro Abellán, Enrique Aramendia, Dancizo Toro, Juan Patricio Cornejo y Merardo Sepúlveda.
✅ Abajo, 24 de junio: Juan Patricio Cornejo, Ignacio Clavero, Marco Molina, Aurora García, Óscar Pérez Lora, Carlos Sierra-Lechuga, Javier Ruiz Calderón, César Rodríguez, Dancizo Toro, Miguel Ángel Rey, Enrique Aramendia, Gerardo Trujillo y Merardo Sepúlveda.

En julio de este mismo año, 2022, el día 2 Sierra-Lechuga es invitado a participar del encuentro «9 filósofos exploran las evoluciones metafísica», evento organizado por la asociación Giroscopio y la Universidad Central de Venezuela. Aunque su conferencia es presentada bajo el título de uno de sus textos ya publicados («Metafísicas del proceso, ¿precursoras de la reología? El caso de Whitehead, Bohm y Rescher»), su conferencia más bien tratará la pregunta: ¿Qué es la reología filosófica?, siendo esta una de las iteraciones de la presentación pública de esta nueva herramienta. También este mismo mes aparece el podcast Reos de la res, conducido por Aurora García, Gerardo Trujillo y César Rodríguez, y que, aunque Sierra-Lechuga no participa activamente en él, es un hito en la evolución de Filosofía Fundamental que posibilita otros proyectos autogestionados en su interior. El 3 de septiembre vuelve a presentar la reología en público, esta vez para el Seminario Internacional de Filosofía, Ciencia y Humanidades, con sede en Canadá. Ese mismo mes aparece la tercera entrega de la Revista de Filosofía Fundamental, la que sería el número 2; en ella se publican a modo de artículo algunas conferencias del reciente Congreso; los textos de reología, en esta ocasión son: el fundamental «¿Qué es reología? Breve tratado de reología apto para todo público» (que en buena parte fue escrito luego de largas -y tediosas- conversaciones con fieles seguidores de Gustavo Bueno, pero que, principalmente, era el decantado por escrito de las diversas presentaciones orales sobre qué es eso de la reología filosófica) de Carlos Sierra-Lechuga, «La reología: una posible respuesta a la crisis de la razón» de Gerardo Trujillo-Cañellas, «Un realismo para la epidemiología: metafísica reológica de los estados de salud de las poblaciones humanas» de César Rodríguez-García y «Aproximación reológica al asunto del tiempo» de Pedro Abellán-Ballesta. En noviembre comienzan las terceras temporadas tanto de Realidad y Proceso, como del Seminario Permanente de Reología. En la del primero se analizó el texto Complexity: a philosophical overview, de Nicholas Rescher; mientras que en la del segundo se analizó el texto ¿Qué es reología? Breve tratado de reología apto para todo público de Sierra-Lechuga. El 12 de noviembre, Sierra-Lechuga impartirá la conferencia «Reología para abogados» para la Maestría en Ciencias Jurídicas de la Universidad de Baja California (México), invitado por el Dr. Mauricio Iván Vargas Mendoza; esta conferencia será la base de su posterior artículo «Reología socialmente comprometida«. El 16 de este mismo mes Sierra-Lechuga imparte el curso «Logos: un problema para la filosofía«, donde presentará lo que en reología irá llamándose «vía lógica» de la investigación, como contradistinta de la «vía física», propiamente reológica. En continuación con estas mismas ideas, el 21 de diciembre inicia el curso breve «La logificación de la realidad: cuando lo lógico eclipsa lo real«. Un crítica a la idea de razón pura, la logificación a ultranza, los a priori, la necesidad, en definitiva, la «pureza» como ideal, se vuelve el foco de sus investigaciones de este periodo.

Filósofo de la razón impura

Comienza el 2023. El 9 de enero empieza a impartir el ciclo de cursos «Grandes preguntas de la Filosofía y la Ciencia«, en la Fundación Sicómoro de Madrid para el pensamiento sistémico y sistemas complejos. El primer curso se llamará «¿Es posible la filosofía en un mundo de ciencia?», donde trató de de cuestiones generales en torno a las relaciones, positivas y negativas, entre las ciencias y la filosofía. Continuando con el problema de la «pureza de la razón» y la «logificación de la realidad», el 19 de enero impartirá la conferencia «¿Debilidad de la razón? Fortaleza de la realidad» en la Universidad Pontificia de Salamanca, en el marco del Congreso Xavier Zubiri  y la debilidad de la razón; en él le presentarán como Director del Centro de Filosofía Fundamental. El tema de la «impureza» de la razón será constante en reología. Aparece el número 3 de la Revista de Filosofía Fundamental, el que sería el cuarto ejemplar considerando que el primero fue un número 0. En esta ocasión participan como coeditores invitados Manuel David Morales Pablo de Felipe. En esta ocasión, Sierra-Lechuga escribe la Nota Editorial en la que cuenta la historia de la revista como reivindicación de los espacios liberados para el conocimiento, por eso, comienza con una dedicatoria a Alexandra Elbakyan (creadora de Sci-Hub) y con la frase latina Diruit, aedificat, mutat quadrata rotundis. También en este número aparece un texto suyo de filosofía de la ciencia y la religión a una, volviendo a tratar el tema de la «razón», se llama «Realidad instante, fuente de la investigación (científica y religiosa)«.

2023: Podcast de Filosofía Fundamenta
Reos de la res


2023: «La eudaimonía es, literalmente, el buen humor».
Carolina Cerrutti, Darío Adanti y Carlos Giménez.

El 15 de febrero se formaliza el Podcast de Filosofía Fundamental Reos de la res, luego de un episodio piloto en junio de 2022. Aparecerá ahora la primera temporada del programa, con un total de cinco episodios. Conducido por Aurora García Carreras, Gerardo Trujillo Cañellas y César Rodríguez García, inician hablando de la realidad histórica, entrevistando al Dr. Carlos Romero, pero hablarán en otras ocasiones de física, matemáticas, psicología y performance artístico. 

El domingo 26 de febrero Sierra-Lechuga es invitado por Carolina Cerrutti a participar en la tertulia filosófica «Tú, ¿de qué te ríes? ¿Acaso el humor no es cosa seria?» en el «CaféFilo» del afamado Café Libertad 8. Ahí comparte foro con Darío Adanti (humorista y coeditor de la revista satírica Mongolia) y el antropólogo Carlos Giménez Romero; entre otras cosas, Sierra-Lechuga lanza la interpretación de la «eudaimonía» aristotélica como -literalmente- «buen humor». El 28 de febrero Sierra-Lechuga continúa con el tema de la razón, resignificándola, y comenzará un curso al respecto y relativo a la filosofía de la ciencia y la religión a una, llamado «La entrega a lo real: investigación, razón y religión«, que usará como texto base su recientemente publicado «Realidad instante, fuente de la investigación (científica y religiosa)«.

A partir del 17 de abril Sierra-Lechuga impartirá el segundo curso del ciclo «Grandes preguntas de la Filosofía y la Ciencia«, en la Fundación Sicómoro de Madrid para el pensamiento sistémico y sistemas complejos. Este segundo curso se llamará ¿Es legítima la oposición entre apariencia y realidad? El problema mente-cuerpo.

Sus publicaciones continúan: aparecerá, por fin, Reología, un realismo nuevo” como capítulo del libro Entre realismos (México: Universidad Iberoamericana), coordinado por Francisco Galán, escrito varios años antes en coautoría con Ignacio Clavero; y como contrapartida a la «vía lógica», aparecida anteriormente, publica ahora lo relativo a la «vía física» en «Ή οδός πέφυκε: una herramienta histórica para la metafísica contemporánea«, en Ápeiron. Estudios de filosofía. También aparece el número 4 de la Revista de Filosofía Fundamental, en el que Sierra-Lechuga publicará el texto Reología socialmente comprometida. Otros textos de reología de dicho número serán: «Indagación reológica sobre la masa, el espacio y el tiempo», de Pedro Abellán Ballesta, «El problema de la modalidad de re en la explicación de la realidad» del cubano Giovanni Fernández Valdés y «Breve nota sobre reología y derecho penal» del mexicano Bruno Adalberto Gámez Ochoa, este último texto surgiría como comentario a la pasada conferencia de Sierra-Lechuga «Reología para abogados«.

Desde abril de este año, 2023, Sierra-Lechuga se hace miembro del Ateneo Libertario Carabanchel-Latina (Madrid, España), en el que participará de la gestión de eventos relacionados con la cultura libertaria y, en particular, con la liberación del conocimiento; gracias a esta base, podrá continuar llevando el pensamiento filosófico fuera de los lindes de la academia regular, ahora a las calles, los barrios, los centros sociales okupados o los espacios sociales liberados autogestionados. A diferencia de la academia de Platón o la universidad humboldtiana (templo de «La Razón», ya criticada como «impura» con sus cursos y trabajos previos), para incidir realmente en la realidad social es preferible el modelo socrático de la filosofía en el mercado, o aristotélico en el patio, o cínico en las calles, o epicúreo en el jardín, o el de la Universidad Popular de Onfray o el de los ateneos populares de Carlos Taibo. Es a finales de este mismo mes me que publica «Homo ergaster: hacia una filosofía fundamental del trabajo (Parte I)» para la revista Acracia, de su nuevo hogar, el ateneo libertario.

El 25 de abril comienza el curso Dimensiones de la realidad antropológica: individuo, sociedad e historia, conducido por Gerardo Trujillo, invitando a Carlos Romero. En él Sierra-Lechuga imparte una clase a modo de epílogo sobre Ignacio Ellacuría y su Filosofía de la Realidad Histórica. Este curso es especialmente importante no sólo porque a partir de él comienza a haber nuevos profesores en Filosofía Fundamental (además de Sierra-Lechuga), sino también porque sería el primero de los próximos cursos en los que la reología iría avanzando hacia el terreno de lo social, llegando a formulaciones comprometidas y ganancias teóricas irreversibles; por ejemplo, comienza a entenderse el Principio Metafísico de Responsabilidad Física como un principio ético y etnográficamente responsable -esto último, especialmente, en otro curso que estaría por venir-.

Muy acorde con esto, el 6 y 7 de mayo se llevan a cabo las Jornadas de Educación Libertaria, organizadas por Sierra-Lechuga y ayudado por otros miembros del Ateneo Libertario; se trata de una primera colaboración institucional entre el Ateneo Libertario Latina-Carabanchel y el Centro de Investigación y Docencia Filosofía Fundamental. Es en estas jornadas donde creará el concepto de «Anarcademia», una academia autogestionada y libre. En estas jornadas se barrerá un amplio espectro del ámbito educativo, desde el infantil, pasando por los idiomas como el esperanto o las matemáticas, hasta la educación universitaria. Sierra-Lechuga presentará el sábado 6 la conferencia «‘Filosofía Fundamental’, un proyecto de universidad académicamente autogestionada».

2023: Anarcademia.

Por otra parte, a partir de mayo es director del Departamento de Filosofía Trascendental del International Center for Training in Biblical Sciences L.F.C. Tischendorf (México), dirigido por su viajo amigo, maestro y ahora colaborador, el Dr. Raúl Cruz-Mireles. Este mismo mes, el día 11, comienza la cuarta temporada del Seminario Permanente de Reología, en ella, cada reólogo presentó su especial investigación ejercitando ya la reología como herramienta filosófica autónoma. En esta temporada se unirían al seminario dos nuevos reólogos: el médico veterinario José Quesada Fox (de México) y el informático desarrollador de inteligencia artificial Jean-Paul Andrieu (de EE.UU.).

Junio de 2023:
II Congreso de Filosofía Fundamental.
Madrid, España.


15 de junio, 2023:
¿Cómo investigar los trascendentales reológicos? O de cómo hacer metafísica hoy

Los días 15, 16 y 17 de junio se lleva a cabo el II Congreso de Filosofía Fundamental, que llevará por subtítulo «La complejidad de lo real: sus dimensiones y dinamismos según las ciencias y humanidades». En esta ocasión, la sede del congreso es prestada por la Fundación Sicómoro para el pensamiento sistémico y sistemas complejos de Madrid, por intercesión de Sierra-Lechuga, que impartía cursos sobre filosofía de la ciencia en ella. Para entonces, el núcleo central ha cambiado, lo conforman ahora Sierra-Lechuga, César Rodríguez y Gerardo Trujillo, como antes, con la novedad de contar con Autora García Carreras. Este segundo congreso presencial, más grande aún que el primero, dura tres días y convoca nuevamente a investigadores internacionales, tanto reólogos como filósofos en general. Si en el primero los nombres de las secciones de ponencias habían sido latinos, en esta ocasión serán griegos: Πέρι κόσμου, Πέρι ἐπιστήμης, Πέρι ψυχῆς, Πέρι τέχνης, Πέρι νοῦ. Las conferencias relativas a la reología serán «Análisis reológico de la estructuración de los sistemas reales» de César Rodríguez, «Las notas reales ‘masa’, ‘espacio’ y ‘tiempo’ en el universo material» de Pedro Abellán, «Estructura cosmológica a gran escala» de Marco Molina, «Ciencia y Filosofía: el caso Nietzsche. De la necesidad de una responsabilidad física para la vigencia filosófica» de Aurora García, «¿Cómo investigar los trascendentales reológicos? O de cómo hacer metafísica hoy» de Sierra-Lechuga, «La responsabilidad distribuida como expresión práctica del Principio Metafísico de Responsabilidad Física» de Giovanni Fernández, «Antropología y comportamiento: la integridad de la realidad humana está en su carácter comportamental» de Lucas Cañoles, «Esbozo para una reología de la técnica» de Víctor G. García, «Sobre la pregunta por Dios en el pensamiento contemporáneo» de José Quesada Fox y «La complejidad de lo real desde la reología» de Gerardo Trujillo. En este congreso participa el biólogo y psicólogo Pablo Gutiérrez Alonso con una conferencia sobre «El sentido de lo real en la Inteligencia sentiente», a partir de entonces formará parte del Seminario Permanente de Reología. Un éxito para el avance de los estudios reológicos.

El 3 de julio de este año se celebra en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo el «I Simposio Internacional de Filosofía de la Realidad: Entre realismos» en el que cuatro reólogos participarán como investigadores de Filosofía Fundamental. Incluso uno de las mesas se llamará explicitamente «Reología», aunque curiosamente ninguno de los cuatro exponga en ella. Las conferencias presentadas fueron: Realidad, crisis de la razón y reología por Gerardo Trujillo-Cañellas, Reología, realismo nuevo por Carlos Sierra-Lechuga, Crítica reológica al realismo bidimensional de David Chalmers por Giovanni Fernández Valdés e Investigando realidad: apuntes para una antropología reológica por Lucas Cañoles-Cuevas.

En este mismo mes, julio, vuelve a visitar Italia. Entre otras cosas, los barrios de Roma, pero en espacial los de Milán, le parecen especialmente llamativos. Entre el divino David de Miguel Ángel y las calles de Zero Calcare hay un desajuste de profundas consecuencias emocionales, como lo habrá -se verá en seguida- entre el mismo David y la Piedra del Sol como símbolos de dos realidades continentales divergentes. Efectivamente, será en agosto cuando, luego de ocho años sin pisarlo, volverá a México. Reaparece en su intimidad la estrofa «Por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje». Este viaje en particular resultará un parteaguas para su vida intelectual, así como un partecorazones; un punto de no retorno, una irreversibilidad en su vida sensiblemente intelectual. Vuelve a ver a su familia: algunos ya no están, hay familiares nuevos; se reencuentra con quienes ama y, sobre todo, con quienes le han amado: «recordó canciones que cantaba y conversaciones con amigos hasta el alba… recordó la esquina de su casa, cuando dijo adiós y su vio a su madre que lloraba», como canta el poeta chileno Manuel García. Ciudad de México, «la región más transparente» a saber de Carlos Fuentes, se ve tal y como la ha dejado, pero con un hálito de «querer y no poder» ser otra. A partir de este viaje, aunado a sus críticas a la idea de una razón pura y su conciencia cada vez mayor de la realidad social de los madrileños de base, los de abajo, en contradicción con «el lado turístico» de «la vieja» Europa, Sierra-Lechuga mira, «con la evidencia con que se miran los colores», las diferencias estructurales entre «el Norte Opulento» y «el Sur Global»; entre «La Razón Pura» o «El Espíritu Absoluto» y la razón impura, sentiente y sensible, humana, de quienes, a pesar de la muerte y el Mictlán, pueden sonreír. Puede ver, «con la evidencia con que se miran los colores», la realidad de la sociológica-económica Teoría de la Dependencia. Sierra-Lechuga, como librepensador que es, nunca se había sentido mexicano ni de ningún sitio sin que esto le representase problema alguno hasta el momento, sin embargo, ahora echa en falta «tener raíces»; su condición de migrante es vivida ya como la de un apátrida que «no es de aquí ni es de allá». Mira a México en sus colores, sus murales, en sus culturas, en su riqueza de gentes, quisiera volver pero no puede, sin saber muy bien por qué lo quiere ni por qué no puede. La canción que Joaquín Sabina nunca escribió para la Ciudad de México comenzaría diciendo: «Menos lo que buscaba, todo lo encontré en la ciudad más grande del mundo». A partir de este viaje, Sierra-Lechuga es poseído por la sensación abismal de «no haber islas para naufragar».

2023: El David de Miguel Ángel.
Galería de la Academia.
Florencia, Italia.


2023: Piedra del Sol.
Museo Nacional de Antropología e Historia,
Ciudad de México.

Sierra-Lechuga, que siendo realidad latinoamericana vive en Europa, se reapropia ahora de Los nadies de Galeano: siente que ya no es, aunque sea; habla un «dialecto» donde se hablan «idiomas»; aprecia la artesanía donde sólo hay gentrificadoras galerías de «arte»; entromete el folklore donde sólo hay cabida para «La Cultura»; vive en el continente de los «seres humanos», aunque en la práctica se les trate como meros recursos humanos; no tiene cara -más bien cerebro-, sino sólo brazos; no tiene nombre, sino Número de Identidad de Extranjero… En fin, vive en «el centro» de la «Historia Universal» (Weltgeschichte), aunque su historia de vida no pueda figurar sino en la crónica de la prensa local. En definitiva, Europa no es el fin, el objetivo, ni la razón hegeliana es deseable. Comienza, pues, su proceso decolonizador y la reología, que fue siempre una herramienta filosófica, obtiene una ganancia ahora insoslayable: en tanto que filosófica, es una herramienta liberadora. El Principio Metafísico de Responsabilidad Física, como obligación del investigador de ser reo de las res, obtiene una nueva ventaja teórico-práctica: exige a esta herramienta estar etnográficamente informada y, por tanto, distinguir entre demos (δῆμος) y etnos (ἔθνος) y, por tanto también, respetar y servir a las distintas etne (έθνη). Si la reología siempre ha dicho que «la realidad es más», ahora dice, junto con ello, que «es más que Europa» (y, por supuesto, muchísimo más que lo que sueña la filosofía anglosajona).

Septiembre, 2023: Reología filosófica y la complejidad de lo real.
Universidad Complutense de Madrid.

De vuelta a Madrid, en septiembre (los días 5, 12, 19 y 26) imparte un curso ya programado antes de su viaje, llamado Tres ideas de realidad y una experiencia. En él se critican tres grandes ideas que han ocurrido a lo largo del pensamiento occidental: la realidad como «exterioridad», la realidad como «cantidad» y la realidad como «inapariencia», tres aspectos de una única idea que ha subyacido –y subyugado– a muchas metafísicas, a saber, la realidad como lo «mind-independent». Ante esta idea, ya muy criticada por Sierra-Lechuga en sus cursos y especialmente en su texto de 2022 Reología y realidad: el problema de los realismos», propondrá una probación de realidad, una experiencia de lo que efectivamente acontece in medias res. En este mismo mes, el día 15 vuelve a la Universidad Complutense de Madrid, esta vez para hablarles explícitamente de reología; presenta la conferencia «Reología filosófica y la complejidad de lo real», en el marco de un taller llamado «Procesos y cambios», invitado por Benazir Valdivia y Elia Zardini. Ante un público eminentemente de «filósofos analíticos», Sierra-Lechuga criticará la ontología (especialmente la analítica) por su uso de la «vía lógica» frente a dinamismos y procesos reales que quedan incólumes con esa metodología aséptica de realidad, y presentará la reología, con su «vía física», como una herramienta que de facto ya está dando resultados en lo que ha dado en llamarse «filosofías del proceso». La tesis fue: «no la ontología sino la reología es la herramienta teórica contemporánea para investigar filosóficamente, a la altura de los tiempos, la estructura dinámica de la complejidad de lo real».

En octubre se trabaja sobre la función liberadora de la herramienta reológica. El día 10comienza un nuevo curso en Filosofía Fundamental, nuevamente impartido por otro profesor distinto -el segundo de este tipo-, llamado El sur de la filosofía, por el reólogo colombiano David Higuera Flechas. Este será un curso en el que explícitamente se examine reológicamente la decolonialidad y la poscolonialidad. La reología -filosofía fundamental- va siendo cada vez más susceptible a interpretaciones al interior de la filosofía práctica, pues si ya antes el reólogo Lucas Cañoles la había llevado, junto con Sierra-Lechuga, al terreno de la antropología con la idea de «experiencia humana como probación de realidad», o Giovanni Fernández al terreno de la ética con la idea del Principio Metafísico de Responsabilidad Física como «ética distribuida» en todo el sistema y no en «sujetos» individuales (en el II Congreso de FF), o el propio Sierra-Lechuga al ámbito de lo social con la crítica al idealismo (y el Estado) en la constitución de la realidad social, ahora es traída también por Higuera Flechas al campo político. Es aquí donde, en el diálogo que despierta las exposiciones del profesor, se formalizan la extensión del Principio Metafísico de Responsabilidad Física a un principio etnográficamente responsable, así como la distinción reológica entre demos (δῆμος) y etnos (ἔθνος), y también la consciencia de que la actual filosofía contemporánea está mortecina por pretender emerger de los mismos lugares comunes (eurocéntricos), teniendo que emerger ahora del Sur Global, no como ubicación geográfica sino como locus epistemológico. La reología fue siempre una filosofía de la realidad, pero ahora es evidentísimo; muy «superados» (reasumidos) quedan ya los debates ociosos contra «ideas de realidad» cientificistas y hasta irrisorias ante problemas reales de los pueblos reales. En definitiva, parafraseando a Ellacuría, precursor de la reología, ésta es una filosofía de la realidad histórica.

Muy acorde con las ideas ganadas y con motivo del 12 de octubre, «día de la hispanidad», «de la raza» o «fiesta colonial», el día 14 Filosofía Fundamental organiza, junto con el Ateneo Libertario Carabanchel-Latina y como una producción de Anarcademia, una fiesta decolonial, «contrafiesta» que lleva la filosofía a donde solía hacerse en su nacimiento: las calles (el ágora), en este caso: los barrios, las okupas; haciendo filosofía con la gente. En el foro presentado en dicha fiesta, el Leitmotiv filosófico fueron las siguientes palabras de Paul Feyerabend: «Es menester abandonar el viejo sueño de los intelectuales: hay que tener una ‘concepción’, un ‘sistema’; lo que interesa es crear las condiciones necesarias para que pueda vivir y florecer toda concepción, todo sistema, toda tradición. Estas condiciones, que todavía no existen, son las que nosotros tenemos que hacer realidad», la estructura base, filosofía -no ideología- fundamental para ello será una herramienta y no un sistema: la reología. En dicho foro participaron José Luis Egío (doctor en filosofía experto en las ideas del periodo histórico del colonialismo), Jadira Aluisa (poeta, filóloga y migrante ecuatoriana), Dancizo Toro (biólogo, doctor en filosofía, poeta y migrante ecuatoriano, ya conocido y amigo de Sierra-Lechuga) y Samyr Bazán (antropólogo amateur o, como dijo de sí mismo a la Universidad de Harvard, «obrero peruano»). 

Octubre, 2023: Fiesta Decolonial, Foro.
Espacio Social Liberado Autogestionado «Eko», Madrid.
Sierra-Lechuga, Samyr Bazán, José Luis Egío, Jadira Aluisa y Dancizo Toro.

Noviembre, 2023: Extracto del seminario «Filosofías del no» a propósito de las «heterotopías».

El 14 de noviembre, y hasta mediados de diciembre, Sierra-Lechuga conduce el seminario Filosofías del no. En él hace una reología de la realidad positiva de la negación, del «sentir diferente» o «disentir». El esfuerzo de tal seminario está no sólo en mostrar que otra filosofía es viable, sino en probar que la filosofía consiste en el reconocimiento del valor de la otredad como realidad sui generis. Por eso, se revisa en él textos de Feyerabend, Camus, Foucault, Onfray, Dussel, Bachelard y de Sierra-Lechuga mismo, como muestra efectiva de cómo son las vertientes disidentes de la filosofía las que la enriquecen y vertebran. En definitiva, desde su constitución en 2021 hasta la fecha, finales de 2023, Filosofía Fundamental se ha consolidado como una heterotopía académica donde los «saberes otros» se hacen físicamente presentes, mostrando -como Hamlet- que hay más en la realidad de lo que sueñan las ideologías.

A finales de año aparecerá el número cinco de la Revista de Filosofía Fundamental, en el que colabora un nuevo editor, el reólogo David Higuera Flechas.

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5. Actualidad ⬎

2024 comienza fuerte y está en construcción. Algunas cosas que han ocurrido en este breve lapso de tiempo que lleva el año han sido: con motivo del fallecimiento del Profesor Nicholas Rescher el 5 de enero, a quien Filosofía Fundamental siempre tuvo en buena estima, se hacen públicos dos vídeos sobre su libro Complexity: a philosophical overview, en los que participan Sierra-Lechuga y su colega, amigo y mano derecha, el Dr. Gerardo Trujillo Cañellas. El 23 de enero comienza el curso de Introducción a la Historia de la Filosofía I, en el que comparte docencia con el mismo Trujillo. En él, se ha visto la filosofía desde sus respectivos horizontes históricos y a los filósofos relativamente a los problemas de su tiempos. La atención se centró en cierto hitos como Aristóteles, Tomás de Aquino, Descartes y Leibniz. También en enero aparece una nueva temporada del Podcast de Filosofía Fundamental Reos de la res. Este mismo mes dos nuevos investigadores se unen formalmente al Seminario Permanente de Reología, el biólogo Pablo Gutiérrez Alonso y el teólogo Juan Pedro Rivero González. El 28 de enero Sierra-Lechuga participa como panelista, nuevamente, en el CaféFilo del Café Libertad, esta vez hablando sobre el tema del trabajo.

Ya en febrero, el día 7 reaparecen actividades de la Anarcademia. Ese día se inauguran unas conversaciones formativas llamadas «Fundamentos teóricos de las prácticas libertarias», presentadas por Carlos Herrero Lozano. Mientras que el día 21 el reconocido académico de la Universidad Autónoma de Madrid y anarquista Carlos Taibo presenta su libro Breviario de ecología libertaria. Por otra parte, el 16 de febrero Sierra-Lechuga participa en dos actividades. Por un lado, la red «Estudiantes por la libertad» le entrevistan a propósito del tema de la libertad, diálogo que podría llevar por encabezado, quizá, el siguiente: «Libertario responde a liberales». Por otro, participa en un panel de discusión sobre ontología y reología, en el que alumnos del cuatro semestre de la Licenciatura en Filosofía le interpelan con sus preguntas e inquietudes. El 22 de febrero se inaugura la Temporada 4 del Grupo Internacional de Investigación Científico-Filosófica Realidad y proceso, esta vez delegada la codirección a Gerardo Trujillo y el médico César Rodríguez.

El 6 de marzo será ponente en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, impartiendo la conferencia «¿Son nuevos y realismos los nuevos realismos?», invitado por Alfonso García Nuño. El día 12 comenzará el curso Introducción a la Historia de la Filosofía II, esta vez revisando como hitos a Kant, Hegel, Zubiri y la reología filosófica. El 11 de abril aparecerá la Temporada 5 del Seminario Permanente de Reología, dirigida por él.

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Esta biografía, acción y efecto de filosofar, ha querido mostrar la vida intelectual de Sierra-Lechuga como una obra colectiva. Obra que se ha erigido sólo por el mutuo apoyo de todos los involucrados en su desarrollo intelectual, es decir, personal: individual, social e histórico; desde sus inicios en grupos juveniles hasta ahora, con la reología trabajada y desarrollada no como escuela sino como herramienta en diversas partes del mundo: España, México, Chile, Colombia, Cuba, California (EE.UU.), etc. A todos sus lectores y escuchas, compañeros y colaboradores, pasados y presentes, agradece con profundo cariño.


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2011

  • Capítulo SIERRA-LECHUGA, Carlos. “Ilusión y direccionalidad: para una investigación del tiempo relacionado íntimamente con la muerte”, in. La traza del tiempo: consideraciones filosóficas sobre la temporalidad, México: Universidad del Claustro de Sor Juana, 2011, pp. 135-160.

2007

  • Cuento SIERRA-LECHUGA, Carlos. “El exilio”, in. Borbolla, Óscar de la (comp.), Las voces del Péndulo, Mexico: Colección Editorial El Zócalo, 2007, pp. 129-138.