Un realismo para la epidemiología
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Os compartimos el vídeo de una conferencia impartida por César Rodríguez García, Médico Interno Residente del Hospital Universitario Virgen de la Victoria (Málaga, España) y Subdirector de Filosofía Fundamental. En ella, nos habla de cómo la epidemiología está filosóficamente marcada por la encrucijada que conforman los polos “realista” o “naturalista”, por un lado, y el “idealista” o “constructivista”, por otro. Las virtudes del primero parecen ser sus resultados técnicos y la universalización de sus conceptos; sus defectos, el ignorar tanto la contextualidad como la influencia que los valores sociales tienen en las definiciones y decisiones sobre la salud y la enfermedad. El segundo goza del privilegio de recuperar tal circunstancialidad e impronta cultural, bajo riesgo de propugnar la irrealidad de los estados de salud y enfermedad. El pragmatismo y el instrumentalismo aparecen en la disputa como válvulas de escape más o menos provisionales. En esta querella, César Rodríguez pretende mostrar cómo una filosofía noológico-reológica puede superar satisfactoriamente las contradicciones expuestas, salvando la realidad en todos sus momentos.
Palabras clave: Salud, enfermedad, población, construcción.
Esta conferencia fue parte de la mesa «De veritate (materiali)» del I Congreso de Filosofía Fundamental, celebrado el 23 y 24 de junio de 2022, en Málaga, España.
?⚫ El texto revisado y arbitrado de la conferencia puede encontrarse aquí, en la Revista de Filosofía Fundamental.

La presente exposición pretende realizar una evaluación, así como una indagación, sobre aquella idea reológica de “lo físicamente responsable”. Para ello, se toma el caso de Nietzsche y se observan los innegables cruces con el debate científico de su tiempo subyacentes, en cierta medida, a las principales ideas de su filosofía. ¿Puede filosofarse de espaldas a la ciencia? ¿La filosofía requiere necesariamente de la ciencia para proceder? Para atender a estas cuestiones resultará ineludible prestar atención a la historicidad de las preguntas.
La pregunta sobre Dios es uno de los temas que compete a la filosofía, la cual a lo largo de su historia ha intentado responder de diferentes formas. En el presente trabajo analizaremos algunas de estas respuestas cuyo sustento es de carácter lógico y otras cuyo sustento es de carácter físico. Es decir, unas van por la vía lógica (del logos) de investigación y otras por la vía física (de physis). Dentro de este último ámbito podríamos ubicar a la reología como la nueva herramienta de investigación filosófica que pudiera ser utilizada para tratar de responder en la actualidad de forma físicamente responsable a la pregunta por Dios desde la filosofía.
La intención del presente escrito es la de proponer una nueva manera de tratar el análisis del fenómeno de la complejidad social mediante el uso de la reología. Para ello, el texto se dividirá en dos momentos: en una primera parte me propondré definir las categorías de sociedad (entendida como sistema) y de complejidad social. En un segundo momento, tras una revisión de los limitantes que presentan dichas teorías, intentaré proponer una nueva forma de analizar el problema bajo la perspectiva la reología, más específicamente desde lo expuesto por reólogos como César Rodríguez en “La tríada modal de la estructuración: una herramienta reológica” (2022) y Carlos Sierra-Lechuga en “Estructura y realidad, una investigación de reología” (2022).
En física, la acción es una magnitud escalar de la que pueden derivarse las ecuaciones de movimiento de un sistema a través del principio de mínima acción. Este principio es una de las leyes más generales de la física teórica y encuentra su confirmación en regímenes que abarcan desde la mecánica clásica hasta la mecánica cuántica y la relatividad. Sin embargo, es una de las más controvertidas desde el punto de vista filosófico. Dada su aparente transversalidad resultan especialmente interesantes sus implicaciones metafísicas y es por ello que realizaremos una aproximación reológica al asunto de la acción física, asumiendo lo hasta ahora descubierto con esta herramienta filosófica y confrontándolo con las conclusiones que podamos alcanzar.
En esta ponencia se intenta ofrecer una definición tentativa sobre la «realidad digital». Se contrastarán algunas otras definiciones que se han dado sobre este tipo de realidad a lo largo de los años (como ciberespacio, flujo de información, imagen interactiva, realidad «virtual») y sus elementos (objetos digitales, contenidos multimedia) para después proponer un acercamiento reológico a la realidad digital que la logre abordar como una estructura física, dinámica, abierta y respectiva, en lugar de una visión ontológica o fenomenológica.
Partiendo del recorrido realizado en el Seminario internacional de investigación científico-filosófica Realidad y proceso, pretendemos compartir el itinerario y primeros resultados de una investigación reológica sobre la complejidad de lo real. Para ello, después de una sucinta indicación metodológica de la vía de la investigación y de señalar la complejidad como asunto investigado, trataremos de responder si podemos sostener que la complejidad es un carácter de lo real, fundamentada en el dinamismo intrínseco de lo real, así como si esta res acusa una respectividad de las cosas, y un “más” que nos insta a investigar.
La inteligencia artificial ha ocupado un espacio privilegiado en el surgimiento de nuevas tecnologías en las últimas décadas. La presente conferencia tiene como propósito reflexionar en torno a la capacidad de las computadoras de convertirse en “agentes inteligentes» a través del uso de sistemas como machine learning o deep learning. Se revisarán desde una perspectiva reológica las dificultades de los postulado de la inteligencia artificial, según el cual las máquinas tienen la capacidad, a través del uso de algoritmos, de aprender y utilizar lo aprehendido en la toma de decisiones tal y como lo haría un ser humano, a luz del problema de la logificación de la inteligencia y la entificacion de la realidad.
La presente conferencia pretende continuar con aquella empresa anunciada en Antropología y reología. Comienza sintetizando algunos hallazgos allí expuestos; el experienciar y su fundamento en la condición estrictamente corpórea del humano. Luego, se lleva a cabo un análisis de su carácter corpóreo enlazándolo con el comportamiento, actividad por la cual el cuerpo está ya en un medio probando realidad, esto es, experienciando. Se plantea la exigencia de desestimar la noción behavouriana de comportamiento y las nociones tradicionales en las que «cuerpo» es mero vehículo entre estímulo y “mente”. Comportamiento no es el momento por el cual hay experienciar, donde cuerpo y medio son como elementos ajenos; más bien, comportamiento es el ya estar siendo del organismo humano en el medio en que es viable.
La triada modal de la estructuración distingue formalmente la extrastructuración, la conestructuración y la transestructuración en tanto modos de una única estructuración real. Ahora bien, además de afinar y afianzar las definiciones, deben asimismo aclararse otras cuestiones. El propósito de la sesión será, además de retomar las nociones fundamentales de la triada, el de afianzar las siguientes cuestiones: lo constitutivo y lo constitucional; lo ulterior y lo citerior; el campo “logal” y el campo “de efectividad”; la actualización y lo actualizado. En definitiva, se pretenderá concluir que el tipo de pregunta de investigación que se responde con este método es la de qué sistema/s, en virtud de qué dinamismos, se está actualizando en unas notas-de posicionadas de cierta manera.
La modalidad de re es habitualmente tratada dentro de la ontología analítica, que tiene a su disposición una herramienta: la estructura semántica bidimensional que se enfoca principalmente en la interacción de los conceptos (o el análisis conceptual). Desde ahí, reduce la realidad a objetos “puros”, es decir, no pretende, ni se lo propone, brindar una explicación a partir de lo que la evidencia empírica va mostrando en el camino investigativo, sino más bien ajustar el “mundo real” al de los espacios lógicos. Sin embargo, aquí presentaré una explicación diferente a cómo la modalidad debería recoger la estructuración dinámica de lo real. Mi propuesta pretende reconstruir y redefinir la modalidad de re a partir de tres elementos: la tríada modal de la estructuración, la estructuración cognitiva y la lingüística no conceptiva.
En esta indagación reológica se profundiza en lo que se entiende por masa a la luz del conocimiento científico contemporáneo, explicando la aparición de la masa y, por tanto, del espacio y del tiempo, en un universo inicialmente exento de ella. Se pretende concluir con que la aparición del tiempo y el espacio en el universo material es una consecuencia de una comparación entre dos estados de configuración diferentes y sucesivos en el proceso dinámico de transformaciones irreversibles que tienen lugar en las partículas elementales dotadas de masa. En definitiva, masa, tiempo y espacio son notas constitutivas de todas las realidades materiales que, por su carácter actual estructurado y estructurante, acusan una realidad dinámica y, por tanto, material espacio-temporal.
Quiero intentar precisar algunas cosas que creo son importantes, porque discrepo bastante sobre los conceptos de realismo, idealismo y constructivismo tal como se emplean en el vídeo.
IDEALISMO
Como decía, realismo e idealismo no pueden ser considerados dos polos dicotómicos excluyentes, como se afirma en la conferencia. No ya solo porque existen realismos idealistas (Platón, San Agustín…) sino también porque todo idealismo tiene alguna franja de realismo, de materialismo, etc (Kant mismo habla de una cosa en sí independiente del sujeto)
CONSTRUCTIVISMO
Unas palabras sobre el constructivismo que arrojen luz sobre lo que intento decir. El constructivismo es un movimiento muy plural y no se puede identificar sin más con el idealismo (que también es un movimiento muy plural), pero tampoco situar de modo simplista su origen en el idealismo trascendental kantiano, como suele hacerse.
Raramente el surgimiento de un nuevo paradigma científico o movimiento filosófico tienen su origen en una sola gran figura del pensamiento. Kant si se quiere inaugura un tipo muy particular de constructivismo, un constructivismo de carácter más bien mental. Las operaciones que en Kant constituyen las cosas y las ordenan en categorías, son operaciones de tipo mental.
Diferente es el constructivismo teórico de pensadores como Duhem, Poincaré o Popper, que ven el conocimiento como construcciones llevadas a cabo sobre todo con palabras, conceptos o proposiciones. La construcción es ahora de tipo más bien lingüístico.
También se puede hablar de un construccionismo materialista, defendido entre otros por Federico Engels, cuyas operaciones no son de carácter mental o lingüístico, sino manual, técnico y tecnológico: “En tiempos de Kant, el conocimiento que se tenía de las cosas naturales era lo bastante fragmentario para poder sospechar detrás de cada una de ellas una misteriosa ‘cosa en sí’. Pero, de entonces acá, estas cosas inaprehensibles han sido aprehendidas, analizadas y, más todavía, reproducidas una tras otra por los gigantescos progresos de la ciencia. Y, desde el momento en que podemos producir una cosa, no hay razón ninguna para considerarla incognoscible. Para la química de la primera mitad de nuestro siglo, las sustancias orgánicas eran cosas misteriosas. Hoy, aprendemos ya a fabricarlas una tras otra, a base de los elementos químicos y sin ayuda de procesos orgánicos”.
En el vídeo además se confunde el constructivismo sociológico y el constructivismo filosófico. Y no contempla franjas de constructivismo en otras epistemologías, como la realista, o la naturalista…
REALISMO
El realismo como se sabe puede adoptar múltiples formas, que se expresan a menudo en la forma de dicotomías: realismo ingenuo y realismo crítico, realismo gnoseológico y realismo ontológico, realismo materialista y realismo idealista… Pero la oposición que más me interesa ahora es la oposición entre realismo absoluto y realismo interno.
Para el realismo absoluto la admisión de realidades se puede plantear desde parámetros absolutos, al margen de toda teoría o sistema conceptual. En cambio para el realismo interno la pregunta por lo real sólo tiene sentido desde algún marco teórico. Para el realismo interno la realidad de algo solo cabe afirmarse y solo cobra sentido desde un sistema, que permita comprender, explicar y predecir esa cosa. Es el realismo de Quine o Putnam.
Intento decir que este realismo interno se acerca al constructivismo, en la medida en que la realidad solo puede alcanzarse mediante la construcción de teorías, la verificación en el marco de dicha teoría, etc. Se trataría de un realismo constructivista que también echaría por tierra la dicotomía ingenua entre realismo y constructivismo del autor del vídeo.
REOLOGÍA
La reología si no me equivoco es un tipo de constructivismo, que sus propios autores no saben identificar como tal. Intento explicarme:
La reología dice partir del sujeto cognoscente, entendido como una inteligencia noopráctica, operatoria, que manipula aparatos, etc… Dice además partir de un sujeto histórico cultural, envuelto siempre de prejuicios, mitos, etc… Y afirma que este sujeto noopráctico mediante sus percepciones, aprehensiones y operaciones, llega no a la cosa en sí, ni siquiera a las cosas mismas, sino que su conocimiento no es nunca una llegada definitiva, sino siempre un ir llegando, que no acaba nunca de llegar del todo. O sea que nunca llegamos a conocer las cosas mismas, pero no solo eso, sino que además lo que conocemos no segrega nunca del todo al sujeto y sus condicionamientos históricos y culturales… ¿Acaso no es esto un constructivismo en toda regla?
Es un constructivismo desde el momento en que dice que lo que conocemos nunca lo conocemos del todo y no segrega nunca del todo al sujeto (no es independencia de la “mente”).
«No hace falta salir de la mente para ver que en la mente las cosas quedan como de suyo». Terrible.
Por un lado se afirma la existencia de un sujeto noopráctico que opera con cosas, y luego se dice sin solución de continuidad que (en el conocimiento) se parte de la mente. Quien parte de la mente no puede salir de la mente y queda encerrado en una soledad solipsista.
¿De dónde han salido los conceptos con que piensa esa mente? La mente sólo puede aprehender, pensar, inteligir, si posee conceptos y categorías, que no brotan de la propia mente, sino operando con cosas, y operando junto con otros que repiten las operaciones y llegan a los mismos resultados. Así surgen los conceptos. Por lo tanto no se puede partir de la mente, porque la mente no es nada al margen de las operaciones con cosas y con los otros. Es de ahí de donde se parte, no se parte de un sujeto noopráctico, se parte de espacios practicos compartidos operados, roturados, explorados, por un grupo, con unas herramientas… de ahí se parte, de un espacio intersubjetivo, comun, compartido, en un contexto histórico cultural, y unas experiencias y saberes prácticos… NO DE LA MENTE.
Las cosas no se imponen a la mente, o quedan en la mente… No. La mente sin conceptos, sin categorías, sin operaciones que manipulan, operaciones repetibles por mí y por los otros, sin esa referencia práctica intersubjetiva, las cosas no quedan en la mente, sino que pasan sin quedar, como un río de heráclito de fenómenos cambiantes. Las cosas quedan en tanto que cosas en la medida en que se conceptualizan, y categorizan, tras su manipulación, transformación, etc… Sólo entonces empiezan a quedar… Sin conceptos compartidos y experiencias comunes de referencia, la mente es un puro fluir de estímulos que no quedan…
Puede servir de referencia la mente de un bebé. Las cosas no quedan en la mente del niño de modo inmediato. Las cosas quedan en cuanto las manipula, en cuanto puede operar con ellas, y obtener los mismos resultados cuando repite las mismas operaciones. Y no solo el, sino los otros sujetos de su entorno con él. Solo cuando el niño aprehende que esta pelota, responde siempre igual a las mismas operaciones, tanto cuando la manipula él como cuando la manipulan los otros, la pelota se impone como tal, hasta entonces es un fluir de estímulos que no quedan, o mejor, un fluir de formas que son desechadas, y olvidadas, hasta que se impone la que se repite siempre ante las mismas operaciones…
Las cosas no quedan si no se conceptualizan de algún modo, si no se clasifican, mejor o peor. Sin esta conceptualización no quedan, pasan como una corriente de estímulos cambiantes. Y la conceptualización solo es posible operando con las cosas, y operaciones normadas, repetibles, que repito yo y los demás, en un contexto intersubjetivo.
Sin conceptos compartidos, producto de operaciones y transformaciones en grupo, es impepinable que las cosas no quedan, sino que pasan informes e incognoscibles.
Me pareció una gran presentación, felicidades, intentaré seguir más este canal. Solo para decir que parece discutible hablar de polos, en cada polo muchas veces hay algo del otro. La posición de la reología de la conferencia no me queda clara, se dedica mucho tiempo al naturalismo y al constructivismo y poco a la reología, pero lo que dijiste comenzando por el idealismo de partida y el realismo de llegada suena bien.