Del I Congreso de Filosofía Fundamental


por Carlos Sierra-Lechuga
Madrid, España
12 de julio de 2022

Camino a Málaga

«Lejos de cualquier horizonte autogestionario, la enseñanza pública -cuánto más la privada, añadí- ha impulsado a menudo el acatamiento de la autoridad, la obediencia, la competición descarnada, el individualismo, la primacía de los valores de las clases altas y la sumisión ante el orden dominante», por eso hay que hacer las cosas de otro modo y desde uno mismo, volví a añadir al terminar.

Con esta cita del gran Carlos Taibo, el jueves 23 de junio, a las 9:15 de la mañana, tuve el impagable honor de inaugurar el I Congreso de Filosofía Fundamental, junto con un equipo de imprescindibles solidarios, en la bella Málaga, España, ciudad de artistas, pero también de filósofos… en fin, de creadores.

En calidad de fundador y director de este arduo proyecto que es Filosofía Fundamental, me confieso si digo que ver realizarse un encuentro personal y profesional tan bien logrado con no otra fuerza que el apoyo mutuo de un equipo de hombres y mujeres tenaces, libres, resultó para mí confiar en lo que un atisbo de luz como nuestra llama puede lograr cuando, como la de Diógenes, ilumina aún siendo de día. En efecto, no sólo en la noche entra el peligro de que todos los gatos sean pardos; peor es cuando se cree que ya se tienen las cosas claras, de día; es entonces que la filosofía honesta ha de venir a perturbar la plaza. Por eso, terminaba mi introducción al Congreso insistiendo en que es menester hacer las cosas de otro modo. Hoy, trágica situación la que vivimos, la academia regular subyuga, repite, coarta, priva -eso sí, siempre creyendo ad interiora que no- y es menester echar un poco de lumbre a ver si algo se sacude.

Ben Gabirol (Avicebron), filósofo malagueño del siglo XI, en una plaza de su ciudad, intervenido por Filosofía Fundamental

Parte del equipo en un encuentro en el puerto de Málaga previamente al Congreso.
De izquierda a derecha: Ignacio Clavero, Gerardo Trujillo, César Rodríguez, Carlos Sierra-Lechuga, Marco Molina y Paula González-Posada

Mas para hacerlas de otro modo es preciso hacerlas nosotros mismos, y hacerlas bien; con orden, pero sin rector; con estructura, pero sin centro; con la libre asociación de quienes sabemos que otro mundo (no únicamente el académico), si es mundo, además de posible será, ante todo, factible. ¿Íbamos a esperar a que otros hicieran lo que creemos es correcto? No. Si se cree que las cosas pueden mejorarse, entonces hay que mejorarlas; no otro es el leitmotiv de Filosofía Fundamental, y este Congreso es la muestra efectiva, «propaganda por el hecho» dicen algunos, de que si el estado actual de algo, la academia en este caso, parece anquilosado, no basta con esperar una epifanía por parte de quienes se acomodan en su sillón, los acomodados, los catedráticos; es menester drenarla desde dentro pero alternativamente, realizando con no más que la voluntad de los interesados, con no más que el trabajo de los que trabajan, un espacio más libre, más honesto, más humano, más hermano.

Esto significó, en la práctica, el Congreso; y, en la teoría, un recorrido por la inagotable omnitudo realitatis, presentando toda clase de temas mediante un hilo conductor claro: la filosofía que atraviesa lo real, la que se preocupa y ocupa de lo trascendental, la que de la realidad se embebe. Así recorrimos temas que trataban de re, de veritate (formali et materiali), de bono, de pulchro y hasta de sacro. Soy humano, nada real me es ajeno. Y por la basta complejidad, riqueza, de lo acontecido entonces, esta nota no puede sino sólo notificar, más bien visualmente, aquel ambiente donde el libre pensamiento se hizo carne, donde hubo auténtica vida intelectual, es decir, donde el intelecto, mortecino en los lugares comunes, cobró vida o, mejor, se vivificó. No puede sino dar noticia, digo, en la espera de que pronto veamos lo acontecido en algún otro formato, quizá vídeo, quizá artículo de nuestra Revista de Filosofía Fundamental.

Escenario del I Congreso de Filosofía Fundamental, en la «Caja Blanca», centro cultural malagueño

Inauguración del I Congreso de Filosofía Fundamental. De izquierda a derecha: Carlos Sierra-Lechuga, Gerardo Trujillo Cañellas, César Rodríguez García e  Ignacio Clavero-Fernández

En la inauguración apareció el comité organizador, que constaba del médico y subdirector de Filosofía Fundamental César Rodríguez García, anfitrión del lugar, siempre dispuesto a atender todos los pormenores, consiguió lo imprescindible: el espacio. También estaba en ella el psicólogo Ignacio Clavero Fernández, pieza fundamental en la clarificación del programa final; el filósofo Gerardo Trujillo-Cañellas, a quien debemos que motu proprio y bolsillo propio también tuviéramos unos excelsos banners y unas carpetas, y unos separadores de libros, para todos los asistentes. Además aparecía este servidor, el más ligero de todos, por cuanto sus cargas eran llevadas por quienes ahí le acompañaban, sus amigos.

De re fue el nombre de la primera mesa, por tratar de los asuntos, res, generales, de la metafísica más general, acaso un marco teórico que reuniría, a fin de abrazar sin abrasar, los temas venideros. En ella, expuse primeramente, con afán pedagógico, qué es esa nueva herramienta filosófica de calado metafísico que llamamos «reología». Lo cual abrió paso a que inmediatamente después, Gerardo Trujillo, que venía desde las Islas Canarias, nos hablara con justeza, contrastándola con las muchas filosofías al uso, de la reología como la respuesta a la actual profunda crisis de la razón.

Mesa 1: De re.
Gerardo Trujillo y Carlos Sierra-Lechuga.
✅ ¿Qué es reología?
✅ La reología: una posible respuesta a la crisis de la Razón

Mesa 2: De veritate (formali).
Enrique Aramendia.
✅ Argumento ergativo. Una objeción a la noción de conciencia subjetiva de Kriegel

Después de esa mesa, y luego del café, vino otra cuyo nombre fue De veritate (formali). El candidato a Doctor Enrique Aramendia Muneta, proveniente de Pamplona, nos presentaba una crítica de «la conciencia» a través de las lenguas ergativas, criticando incluso, a partir de ellas, que el «existo» cartesiano se siga del «pienso». Por otro lado, el también candidato a Doctor, que desde Colombia venía a nuestro Congreso, Óscar Javier Pérez Lora nos hablaba de que, en matemática, a diferencia de la teoría de conjuntos, la teoría de categorías pone en evidencia la importancia de las «relaciones» por encima de la «pertenencia», y de cómo ni en el mundo matemático hay nada definitivo.

Mesa 2: De veritate (formali).
Óscar Pérez Lora.
✅ Teoría de categorías: una visión más allá de la propiedad de pertenencia de la Teoría de conjuntos

Sin programarlo previamente, en el momento del almuerzo espontáneamente todos los asistentes nos hicimos comensales, no sólo en el mismo restaurante sino, más íntimo aún, en la misma mesa -una grande, tuvo que preparar el camarero. La autoorganización, además de ser una realidad natural, también lo es cultural cuando los involucrados se tratan de iguales.

Mesa 3: De veritate (mateiali). Prima pars.
Marco Molina.
✅ Perturbaciones de objetos compactos en teorías alternativas de gravedad y agujeros negros primordiales

Vino luego el turno de la tercera mesa, continuábamos el tema anterior pero de cara a los contenidos del saber, más que a su forma. Se llamaba por eso De veritate (materiali). Ahí, el Graduado en Física y estudiante de Filosofía, Marco José Molina Pardillo, de Madrid, nos habló de los problemas de la actual cosmología y de sus posibles soluciones alternativas. Justo es decir que el mismo Marco fue quien se encargara, motu proprio, de video y audiograbar todo el evento. Enseguida, el Doctor en Ciencias Químicas y Doctor en Filosofía Pedro Abellán Ballesta, dejó Murcia para venir a exponernos, utilizando ya la reología como herramienta, por qué es necesario elaborar una topología del tiempo.

Mesa 3: De veritate (mateiali). Prima pars.
Pedro Abellán.
✅ Aproximación reológica al estudio de la cosa real “tiempo”

Terminamos la jornada, intensa en todos los sentidos, con una segunda parte del tema anterior. Aquí, César Rodríguez García, Médico Interno Residente y subdirector de Filosofía Fundamental como he dicho, lugareño, nos explicó cómo la idea común de «realismo» no sirve para entender la epidemiología, sugiriéndonos entonces una nueva: la reológica. Y cerramos con Dancizo Toro Rivadeneira, de Madrid, candidato a Doctor en Biología y ya Doctor en Filosofía, quien nos diría, a través de propuestas y conceptos novedosos (entre otros, holobionte y metaholobionte), cómo las teorías de la evolución han de integrar los hallazgos de la sinecología si quieren estar a la altura de los tiempos.

Mesa 4: De veritate (mateiali). Secunda pars.
César Rodríguez.
✅ Un realismo para la epidemiología

Mesa 4: De veritate (mateiali). Secunda pars.
Dancizo Toro.
✅ Construcción de Nichos Temporales: hacia una nueva representación de la teoría evolutiva

Todas las charlas fueron acompañadas al final de cada una con un nutrido y fluido diálogo. No un debate, si por ello se entiende una discusión que busca la victoria más que la verdad, como en muchos congresos regulares. En los diálogos se vio una búsqueda honesta por entender las verdades que el otro objetivaba, una voluntad de compresión, tanto de quien preguntaba, por entender al orador, como de quien respondía, por hacerse entender de la manera más afable, o corregirse si era necesario, pues más que de «sabios» (sophós), es de investigadores cambiar de opinión –philósophos.

Antes de despedir la tarde, volviendo al principio de autoorganización, nos fuimos todos de convivio. Llegó ahora un principio más bien eucarístico: comer y beber sólo son comer y beber cuando se comulga entre amigos; «reología y cerveza fría», dicen en el gremio. Deus sit propitius huic potatori, enmendaba la plana el archipoeta al evangelista. Cerramos la jornada ávidos de la siguiente.

Mesa 5: De bono.
Juan Pablo Martínez.
✅ Interdisciplinariedad radicada en la persona: el despliegue existencial del saber

Retomamos el Congreso el viernes 24 de junio. Expectantes de una jornada tan rica como la anterior. Comenzó la mesa De bono. Abrió el día el Dr. en Filosofía Juan Pablo Martínez, proveniente desde México, quien afirmaba que es preciso resaltar el carácter vital de la vida teórica, ya que en la persona concreta han de integrarse su ciencia y su vida. Le siguió Merardo Enrique Sepúlveda Villablanca, Licenciado en Filosofía, quien vino desde Chile para recordarnos que, en estos tiempos donde la tolerancia se proclama por doquier, debe la filosofía precisarla. 

Mesa 5: De bono.
Merardo Sepúlveda.
✅ Algunas precisiones acerca de la tolerancia

Luego del obligado café matutino, que tomábamos todos aunados, tocó el turno de hablar del arte. Comenzaba la sexta mesa, intitulada por eso De pulchro. En ella, participó, proveniente de Burgos, Sheila López Pérez, quien es Doctora en Filosofía Moral y Política. Nos contaba cómo el arte que pretende agotar la realidad más bien la obtura; cercenando caminos de imaginación, posibilidades, de transformación social y política. Se dialogaba luego: ¿habría que dejar de llamar «realista» a cierto arte figurativo? ¿Por qué limitar la idea de realidad? ¿Acaso son menos realistas Kandinsky o Pollock que Courbet o Millet? No parece que así sea, conveníamos.

Mesa 6: De pulchro.
Sheila López Pérez.
✅ La cultura cercenada: la conversión de las obras culturales en mercancía como imposibilidad de un cambio político 

Fuímonos todos a comer como el día pasado, ya era costumbre sentirse como en casa, compartir el pan. Llegaba después el turno de la última mesa. «Es de muy buen gusto haber dejado este tema al final, porque así puede uno repensarlo a la luz de todo lo expuesto», comentaba alguien en el diálogo final. Se tratada del tema De sacro. Nuevas y sugerentes ideas de pensar lo divino se pusieron sobre la mesa.

Mesa 7: De sacro.
Ignacio Clavero.
✅ Teología negativa, mística y El límite de lo religioso. (En perspectiva filosófica antropológica)

Primero nos expuso el psicólogo Ignacio Clavero-Fernández, quien venía desde Calpe para sugerirnos que entre la realidad y su intelección hay una asimetría, la realidad siempre «rebasa», y que dicho «principio de asimetría» puede ser considerado como una entrada al misterio. En el diálogo intervino la filósofa, y miembro del equipo de Filosofía Fundamental, Aurora García Carreras, que con la más abierta de las actitudes venía desde Madrid para ayudar en todo, siempre disponible. Injirió al cuestionar si la asimetría de la realidad respecto de su intelección corre acaso el riesgo de substancializar el límite entre ellas. Dejó tarea que pensar.

Mesa 7: De sacro.
Aurora García Carreras.
✅ Interviniendo desde el público en torno a la exposición de Ignacio Clavero

Mesa 7: De sacro.
Juan Patricio Cornejo.
✅ Religación y experiencia mística

Las dos últimas conferencias de la mesa fueron, primero, la de Juan Patricio Cornejo Ojeda, Doctor en Teología y Filosofía, proveniente de Canadá, quien nos decía cómo la experiencia del esplendor quizá sea la fuente de una religiosidad actual. Cerró con broche de oro Javier Ruiz Calderón, Doctor en Filosofía, un asiduo ya entre nuestras filas, que desde Madrid vino a presentarnos, con base sobre todo en las espiritualidades orientales, que en una religiosidad de este mundo, lo divino puede ser situado en la posibilidad de la auto-trascendencia humana.

Mesa 7: De sacro.
Javier Ruiz Calderón.
✅ Lo divino y la santidad

Asistentes al Congreso en escena

Acabamos volviendo a la palestra el comité organizador. Todos dimos las gracias al trabajo de todos, y en especial a cada uno de los esfuerzos particulares que cuidaron los detalles y que hicieron de este Congreso un encuentro, además de personal, muy profesional. Se reconoció en primera línea, hay que recordarlo aquí, a quienes vinieron desde América, a pesar de los pesares, económico el principal, con el sólo y noble fin de escudriñar lo real y hallar compañeros de investigación, pues no había tras esto ni puntajes ni índices de impacto.

Terminamos la jornada y el Congreso más que satisfechos, rebosantes. Todo había salido estupendo. No hubo percances, ni contratiempos; y, si los hubo, salieron fuera del radar de la fruición, que nos tenía a todos entretejidos en una hermandad de iguales, borrachos de filosofía, ciencia, arte y teología por todos lados. O como se dice en esta web: metafísica, ciencia, arte… realidad. Es en momentos así cuando cobra sentido la etimología de «saber», se saborea. Es increíble, pero real, cómo las personas en afinidad pueden generar resultados que usualmente sólo se predican de instituciones, centros ya reconocidos, financiados, pagados. La realidad siempre supera los límites de la verosimilitud. Y es que en virtud del apoyo mutuo, la autogestión y la libre asociación de los libres, también puede montarse un evento internacional, de altos vuelos en sus contenidos teóricos, que nada tiene que envidiar a nadie, y que, además de lo aprendido, ha generado un espacio abierto en el que desconocidos de varias partes del mundo no sólo se congregaron sino que se hermanaron, se encontraron. Somos muchos quienes, además de querer un mundo (no sólo académico) mejor, lo estamos haciendo… ¿No cree el lector tan nobles virtudes que aquí destaco? No está obligado a hacerlo, de hecho, falta mucho por hacer y nadie aprehende de oídas. Venga, venga siempre que pueda, presencial o de cualquier otra forma, a cualquiera de nuestras actividades de Filosofía Fundamental. Desmienta este relato o, acaso, únase. Lejos de todo desorden, sin institución central o delegación a terceros, con no más que el protagonismo de los involucrados, en esos días se vivía en completa anarquía.

Foto oficial del
I Congreso de Filosofía Fundamental

✅ Arriba, 23 de junio: Gerardo Trujillo, Aurora García, Paula González-Posada, José Quesada Fox, Marco Molina, César Rodríguez, Miguel Ángel Rey, Ignacio Clavero, Carlos Sierra-Lechuga, Pedro Abellán, Enrique Aramendia, Dancizo Toro, Juan Patricio Cornejo y Merardo Sepúlveda.

✅ Abajo, 24 de junio: Juan Patricio Cornejo, Ignacio Clavero, Marco Molina, Aurora García, Óscar Pérez Lora, Carlos Sierra-Lechuga, Javier Ruiz Calderón, César Rodríguez, Dancizo Toro, Miguel Ángel Rey, Enrique Aramendia, Gerardo Trujillo y Merardo Sepúlveda.

«¿Málaga existe? Fuera de España, y un poquito fuera del mundo, tal vez».
-José Bergamín, Hija de la espuma.


Autor:

Carlos Sierra-Lechuga, reólogo
Metafísico, investigador y profesor en el área de la filosofía fundamental en diversas instituciones españolas e internacionales. Doctor en Filosofía con mención Cum laude por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (Chile) y Licenciado en Filosofía con Mención Honorífica por la Universidad del Claustro de Sor Juana (México). Director del Grupo internacional de investigación científico-filosófica Realidad y proceso. Fundador de Filosofía Fundamental. Miembro del Grupo de Investigación Evoluciones Metafísicas de la Universidad Central de Venezuela, de cuya revista, Apuntes filosóficos, es miembro del comité editorial internacional.
Áreas: metafísica, filosofía de la ciencia, teorías de la realidad.
En Filosofía Fundamental: filosofiafundamental.com/carlos-sierra-lechuga-reologo

2 pensamientos sobre “Del I Congreso de Filosofía Fundamental

  1. Gracias por admitirme en vuestro congreso; quedo la inquietud de utilizar la reologia como método para inquirir a la realidad que vivimos.

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