Tertulia sobre el trabajo
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Tertulia foránea
Filosofar en Libertad, café Filosófico en Madrid
invita a la tertulia:
El Trabajo.
¿Nos realizamos o nos esclavizamos con él?
En su página web, nos dicen:

«Cuando el trabajo es un placer la vida es bella.
Pero cuando nos es impuesto la vida es una esclavitud.»
Máximo Gorki
Algunos, quizá unos pocos, tienen la aspiración de que el trabajo sea una fuente de realización personal, un medio para desarrollar nuestras habilidades y contribuir a la sociedad. Para otros, el trabajo es una forma de alienación, una actividad repetitiva y deshumanizadora.
Pero el hecho es que, en nuestra cultura contemporánea, veneramos el trabajo, sin ser plenamente conscientes de las narrativas culturales que nos han traído a este punto.
Depositamos en el trabajo muchas expectativas y le atribuimos un gran significado vital, lo convertimos en eje de nuestra identidad. Nos valoramos con la medida de nuestro trabajo; glorificamos la dedicación al trabajo como virtud y vinculamos el valor personal al éxito laboral. La sociedad valora la educación y el desarrollo profesional como medios para aumentar el valor del individuo.
La apasionante historia de las ideas sobre el trabajo refleja los persistentes dilemas y tensiones inherentes a esta experiencia humana fundamental provocados por las sucesivas transformaciones sociales, económicas y culturales.
En la antigüedad, la división entre el trabajo manual e intelectual era marcada. Aristóteles planteó la conexión entre el trabajo virtuoso y la excelencia moral. Platón propuso una sociedad donde cada individuo contribuyera con sus habilidades naturales, tanto manuales como intelectuales.
San Agustín influyó en la percepción del trabajo como medio para evitar el ocio perjudicial (en contraposición al otium cum dignitate que definía Cicerón). San Agustín nos recuerda que el trabajo es una consecuencia del pecado original, como explica el libro del Génesis. Pero también considera que el trabajo es una actividad noble y necesaria, una oportunidad para la realización personal y un deber moral.
Martín Lutero, con su énfasis en la vocación en el trabajo, contribuyó a la concepción protestante del trabajo como una forma de servir a Dios y a la comunidad. Estas ideas formaron parte de un contexto donde el trabajo era una expresión de valores religiosos y morales. Max Weber exploraría ya en el siglo XX esta relación entre el protestantismo y el capitalismo, destacando la ética del trabajo protestante que influía en las actitudes laborales y el ascenso del capitalismo.

El hombre en el cruce de caminos, mural de Diego Rivera para el Rockefeller Center.
El obrero mundial al centro y dos sociedades contradictorias a cada lado
La Revolución Industrial trajo consigo cambios fundamentales en la naturaleza del trabajo. Karl Marx, a pesar de criticar la explotación laboral, reconoce que el trabajo puede ser una fuente fundamental de autoestima y reconocimiento social. Esta dialéctica entre la alienación y la dignificación a través del trabajo resuena en las narrativas contemporáneas.
Émile Durkheim exploró cómo la especialización en el trabajo provoca la división social y coacciona al individuo, así como el problema de la solidaridad social que conlleva. Thorstein Veblen señaló que el ocio, que era casi únicamente disfrutado por las clases altas, es una actividad superflua, cuya valoración estaba vinculada con la idea de que el trabajo era una actividad degradante. Por el contrario, ensalzó el trabajo como una actividad necesaria y valiosa. Y quizá modificara la percepción cultural de la dedicación de esas clases altas.
En el siglo XX, Hugo Münsterberg y Elton Mayo fueron pioneros en el desarrollo de la psicología y sociología orientadas a la eficiencia industrial. Más tarde, Abraham Maslow incluyó la autorrealización, estrechamente vinculada al trabajo significativo, en la cima de las necesidades humanas. Frederick Herzberg proporcionó una perspectiva única sobre la satisfacción y la insatisfacción en el trabajo.
Por otro lado, pensadores existencialistas como Jean-Paul Sartre cuestionaron la alienación en el trabajo, abogando por la autenticidad. Herbert Marcuse criticó la conformidad generada por la sociedad de consumo, destacando cómo el trabajo se había convertido en un medio de reproducción de la sociedad homogénea.
En la posmodernidad, Michel Foucault y Judith Butler desafiaron las nociones tradicionales de trabajo, examinando las complejidades del poder y la identidad.
En la actualidad, la valoración del trabajo se entrelaza con nociones de capital humano, apego, y jerarquía de necesidades. Autores como Gary Becker han influido en la percepción del trabajo como una inversión en el desarrollo personal.
En el contexto de la automatización y la Inteligencia Artificial, se plantean nuevos desafíos. La reflexión sobre el futuro del trabajo se torna más compleja, implicando la necesidad de equilibrar la aspiración a la realización personal y la remuneración del trabajo con la realidad de una nueva naturaleza del trabajo que aún no alcanzamos a imaginar.
Para este apasionante debate, tenemos la fortuna de contar con tres destacados ponentes para abordar la naturaleza del trabajo y sus retos desde la psicología, la sociología y la filosofía.
Ponentes
Marta Fuertes Blitz. Licenciada en Económicas y Empresariales por la UCM especialista en finanzas y marketing, Máster en Dirección de Empresas por la Libera Universitá degli Studi Sociali (LUISS) en Roma. Formada en Coaching personal y de equipos, Máster en Psicología transpersonal y formadora certificada en PNL y PNL nuevo código. Fundadora de la empresa consultora The Box Innovation, se dedica al desarrollo de personas y organizaciones a través de la gestión del liderazgo y del talento. Es colaboradora habitual del modelo de coaching dialógico de la Universidad Francisco de Vitoria.
Arturo Lahera Sánchez. Es Profesor Titular de Ergonomía y Sociología del Trabajo de la UCM y desarrolla su actividad investigadora en la evaluación de la protección de la salud laboral, especialmente en los actuales procesos de digitalización y robotización, así como en la gestión algorítmica del trabajo humano mediante inteligencia artificial. Es responsable de la red internacional Fairwork en España para la promoción de un trabajo justo en las plataformas digitales.
Carlos Sierra-Lechuga. Doctor en Filosofía, investigador y profesor de Metafísica, Filosofía de la Ciencia e Historia de la Filosofía. Su programa de investigación se centra en el problema de la realidad, trabajado de forma transdisciplinar desde las ciencias y las humanidades con herramientas filosóficas novedosas creadas por él y por su equipo. Es fundador director del centro de investigación y docencia Filosofía Fundamental y de la publicación Revista de Filosofía Fundamental. Colabora en varias publicaciones y universidades de México, Chile y España.
Modera
Ulises Wensell
¡Os esperamos el domingo 28 de enero, como siempre, a las 18:00 en Libertad 8!
Lugar y horarios
Domingo 28 de enero de 2023, 18:00h.
⚫?NOTA: El aforo máximo se alcanza con rapidez, por lo que es recomendable llegar media hora antes.
Café Libertad 8 (Barrio de Chueca, en la misma calle Libertad, nº 8. Metro Chueca, Gran Vía o Banco de España).
?⚫Actualización: Vídeo de la tertulia:

La presente exposición pretende realizar una evaluación, así como una indagación, sobre aquella idea reológica de “lo físicamente responsable”. Para ello, se toma el caso de Nietzsche y se observan los innegables cruces con el debate científico de su tiempo subyacentes, en cierta medida, a las principales ideas de su filosofía. ¿Puede filosofarse de espaldas a la ciencia? ¿La filosofía requiere necesariamente de la ciencia para proceder? Para atender a estas cuestiones resultará ineludible prestar atención a la historicidad de las preguntas.
La pregunta sobre Dios es uno de los temas que compete a la filosofía, la cual a lo largo de su historia ha intentado responder de diferentes formas. En el presente trabajo analizaremos algunas de estas respuestas cuyo sustento es de carácter lógico y otras cuyo sustento es de carácter físico. Es decir, unas van por la vía lógica (del logos) de investigación y otras por la vía física (de physis). Dentro de este último ámbito podríamos ubicar a la reología como la nueva herramienta de investigación filosófica que pudiera ser utilizada para tratar de responder en la actualidad de forma físicamente responsable a la pregunta por Dios desde la filosofía.
La intención del presente escrito es la de proponer una nueva manera de tratar el análisis del fenómeno de la complejidad social mediante el uso de la reología. Para ello, el texto se dividirá en dos momentos: en una primera parte me propondré definir las categorías de sociedad (entendida como sistema) y de complejidad social. En un segundo momento, tras una revisión de los limitantes que presentan dichas teorías, intentaré proponer una nueva forma de analizar el problema bajo la perspectiva la reología, más específicamente desde lo expuesto por reólogos como César Rodríguez en “La tríada modal de la estructuración: una herramienta reológica” (2022) y Carlos Sierra-Lechuga en “Estructura y realidad, una investigación de reología” (2022).
En física, la acción es una magnitud escalar de la que pueden derivarse las ecuaciones de movimiento de un sistema a través del principio de mínima acción. Este principio es una de las leyes más generales de la física teórica y encuentra su confirmación en regímenes que abarcan desde la mecánica clásica hasta la mecánica cuántica y la relatividad. Sin embargo, es una de las más controvertidas desde el punto de vista filosófico. Dada su aparente transversalidad resultan especialmente interesantes sus implicaciones metafísicas y es por ello que realizaremos una aproximación reológica al asunto de la acción física, asumiendo lo hasta ahora descubierto con esta herramienta filosófica y confrontándolo con las conclusiones que podamos alcanzar.
En esta ponencia se intenta ofrecer una definición tentativa sobre la «realidad digital». Se contrastarán algunas otras definiciones que se han dado sobre este tipo de realidad a lo largo de los años (como ciberespacio, flujo de información, imagen interactiva, realidad «virtual») y sus elementos (objetos digitales, contenidos multimedia) para después proponer un acercamiento reológico a la realidad digital que la logre abordar como una estructura física, dinámica, abierta y respectiva, en lugar de una visión ontológica o fenomenológica.
Partiendo del recorrido realizado en el Seminario internacional de investigación científico-filosófica Realidad y proceso, pretendemos compartir el itinerario y primeros resultados de una investigación reológica sobre la complejidad de lo real. Para ello, después de una sucinta indicación metodológica de la vía de la investigación y de señalar la complejidad como asunto investigado, trataremos de responder si podemos sostener que la complejidad es un carácter de lo real, fundamentada en el dinamismo intrínseco de lo real, así como si esta res acusa una respectividad de las cosas, y un “más” que nos insta a investigar.
La inteligencia artificial ha ocupado un espacio privilegiado en el surgimiento de nuevas tecnologías en las últimas décadas. La presente conferencia tiene como propósito reflexionar en torno a la capacidad de las computadoras de convertirse en “agentes inteligentes» a través del uso de sistemas como machine learning o deep learning. Se revisarán desde una perspectiva reológica las dificultades de los postulado de la inteligencia artificial, según el cual las máquinas tienen la capacidad, a través del uso de algoritmos, de aprender y utilizar lo aprehendido en la toma de decisiones tal y como lo haría un ser humano, a luz del problema de la logificación de la inteligencia y la entificacion de la realidad.
La presente conferencia pretende continuar con aquella empresa anunciada en Antropología y reología. Comienza sintetizando algunos hallazgos allí expuestos; el experienciar y su fundamento en la condición estrictamente corpórea del humano. Luego, se lleva a cabo un análisis de su carácter corpóreo enlazándolo con el comportamiento, actividad por la cual el cuerpo está ya en un medio probando realidad, esto es, experienciando. Se plantea la exigencia de desestimar la noción behavouriana de comportamiento y las nociones tradicionales en las que «cuerpo» es mero vehículo entre estímulo y “mente”. Comportamiento no es el momento por el cual hay experienciar, donde cuerpo y medio son como elementos ajenos; más bien, comportamiento es el ya estar siendo del organismo humano en el medio en que es viable.
La triada modal de la estructuración distingue formalmente la extrastructuración, la conestructuración y la transestructuración en tanto modos de una única estructuración real. Ahora bien, además de afinar y afianzar las definiciones, deben asimismo aclararse otras cuestiones. El propósito de la sesión será, además de retomar las nociones fundamentales de la triada, el de afianzar las siguientes cuestiones: lo constitutivo y lo constitucional; lo ulterior y lo citerior; el campo “logal” y el campo “de efectividad”; la actualización y lo actualizado. En definitiva, se pretenderá concluir que el tipo de pregunta de investigación que se responde con este método es la de qué sistema/s, en virtud de qué dinamismos, se está actualizando en unas notas-de posicionadas de cierta manera.
La modalidad de re es habitualmente tratada dentro de la ontología analítica, que tiene a su disposición una herramienta: la estructura semántica bidimensional que se enfoca principalmente en la interacción de los conceptos (o el análisis conceptual). Desde ahí, reduce la realidad a objetos “puros”, es decir, no pretende, ni se lo propone, brindar una explicación a partir de lo que la evidencia empírica va mostrando en el camino investigativo, sino más bien ajustar el “mundo real” al de los espacios lógicos. Sin embargo, aquí presentaré una explicación diferente a cómo la modalidad debería recoger la estructuración dinámica de lo real. Mi propuesta pretende reconstruir y redefinir la modalidad de re a partir de tres elementos: la tríada modal de la estructuración, la estructuración cognitiva y la lingüística no conceptiva.
En esta indagación reológica se profundiza en lo que se entiende por masa a la luz del conocimiento científico contemporáneo, explicando la aparición de la masa y, por tanto, del espacio y del tiempo, en un universo inicialmente exento de ella. Se pretende concluir con que la aparición del tiempo y el espacio en el universo material es una consecuencia de una comparación entre dos estados de configuración diferentes y sucesivos en el proceso dinámico de transformaciones irreversibles que tienen lugar en las partículas elementales dotadas de masa. En definitiva, masa, tiempo y espacio son notas constitutivas de todas las realidades materiales que, por su carácter actual estructurado y estructurante, acusan una realidad dinámica y, por tanto, material espacio-temporal.