SPR, T3, S3
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Filosofía Fundamental
Seminario Permanente de Reología
Protocolo de la tercera sesión de la tercera temporada
(SPR, T3, S3)
- Texto: ¿Qué es reología? Breve tratado de reología apto para todo público.
- Secciones: 7. Probativa (p. 143) Excursus: reología y ciencia (p. 155) 8. Tradicional (p. 160).
- Expositor: Aurora García Carreras.
- Fecha: 12 de enero de 2023.
- Redactor: David Higuera
⚠ Nota: Este protocolo cumple una función de registro, no refleja enteramente todo lo ocurrido en la sesión, sino que sólo indica puntos esenciales. En ningún caso este y los otros protocolos sustituyen los textos académicos sobre reología, muchos de los cuales pueden hallarse en la Revista de Filosofía Fundamental.
Protocolo
- Continuando con la exposición de los apartados del texto en cuestión, se tratan los capítulos 7, el excurso sobre reología y ciencia y, finalmente, el capítulo 8. Respecto del capítulo 7, se sostiene que la reología es un filosofar que prueba lo que dice. Esto se dice en contraposición con otros modos de filosofar que se pueden clasificar como a priori.
- A diferencia de las filosofías a priori, que hacen uso de herramientas puramente conceptuales para plantearse sistemas que buscan «representación» del mundo, la reología reconoce que la sola razón no es garantía suficiente para lograrlo tratar con lo real. Se sigue que en el quehacer reológico haya una exigencia por contrastar la investigación que se desarrolla con aquello que en la investigación es acusado: la realidad. De esto se hablará más adelante.
- Dado que un proceso de investigación filosófico basado en el mero ejercicio de la razón es insuficiente para la reología, pues no hay una contrastación directa entre la investigación y aquello que se investiga, se hace patente la necesidad de tender un diálogo constante con las distintas ciencias, pues es en ellas donde se problematizan los dinamismos y estructuras de la realidad. Esta exigencia se hace evidente en varios de los trabajos que han hecho uso de la reología como herramienta para filosofar, pues en ellos hay un constante diálogo con los conocimientos científicos.
- El diálogo de la filosofía con las ciencias se construye entonces con base en un principio de responsabilidad con aquello que se investiga (o, como se dice técnicamente, es el principio metafísico de responsabilidad física), pero ello no quiere decir que se conciba a la filosofía como un discurso de segundo orden que trate a las ciencias como su problema fundamental (filosofía de la ciencia), o que se haga una filosofía de corte cientificista (como lo harán filósofos como Mario Bunge). Dicho esto, cabría concluir que la reología es un hacer eminentemente filosófico, y que el diálogo con las ciencias viene de la necesidad intrínseca de hablar de la realidad con más herramientas que las meras concepciones racionales (logicistas).
- En lo que respecta al apartado número 8 del texto, se dirá que la reología es una herramienta tradicional. Su contradistinto, el tradicionalismo, es una tendencia avocada a identificar el quehacer filosófico como un comentario de texto. Dicha tendencia tiene sendas consecuencias en lo que respecta al desarrollo de las investigaciones en filosofía; se distinguen como mínimo tres consecuencias derivadas del tradicionalismo, a saber: una tendencia a fetichizar a los autores, la descontextualización de los distintos filósofos y sus propuestas, y la citación desmesurada de textos, sin hacer el debido tratamiento de las fuentes.
- Como hemos dicho, estas tres consecuencias tienen en común la tendencia por ver al quehacer filosófico como un comentario de texto, más no como un proceder efectivo que dé cuenta de la realidad. De allí nace la propuesta de la reología como una herramienta de corte tradicional. El carácter tradicional de la reología, entonces, consistirá en un intento por superar las tres consecuencias del tradicionalismo, respetando la tradición filosófica y proponiéndose la ardua tarea de comprender el dinamismo histórico de la misma, para situar a los autores con base en los problemas que en su momento les eran acuciantes.
- Volviendo a lo dicho en el punto 2, se trae a cuento una analogía según la cual quien usualmente investiga en filosofía requiere de lápiz y papel, mientras que el científico requerirá de lápiz, papel y papelera. El recurso de la anterior analogía hace patente la diferencia entre un modo de investigar a priori y uno probativo (típico del quehacer científico, junto al del reólogo, en su intención de hacer filosofía de manera responsable). En otras palabras, aquella distinción entre quien investiga mediante el uso de la razón de quien investiga mediante la probación con aquello que es acusado, no es otra que, mientras que el primero busca crear sistemas cerrados y universalmente válidos desde los cuales pueda explicarse la realidad como un todo, los segundos hacen una investigación tentativa (van a tientas, buscando, ensayando), sujeta a variaciones y modificaciones en razón de las nuevas evidencias que arrojen las investigaciones que se realicen.
- Se sigue de lo anterior que estos dos modos de hacer investigación no son nuevos, y ya desde tiempos de Aristóteles han sido puestos en consideración: el primer modo de investigar, el a priori, se identificará con la llamada vía lógica; mientras que el segundo modo de investigar, la probación, hace referencia a la vía física.

La presente exposición pretende realizar una evaluación, así como una indagación, sobre aquella idea reológica de “lo físicamente responsable”. Para ello, se toma el caso de Nietzsche y se observan los innegables cruces con el debate científico de su tiempo subyacentes, en cierta medida, a las principales ideas de su filosofía. ¿Puede filosofarse de espaldas a la ciencia? ¿La filosofía requiere necesariamente de la ciencia para proceder? Para atender a estas cuestiones resultará ineludible prestar atención a la historicidad de las preguntas.
La pregunta sobre Dios es uno de los temas que compete a la filosofía, la cual a lo largo de su historia ha intentado responder de diferentes formas. En el presente trabajo analizaremos algunas de estas respuestas cuyo sustento es de carácter lógico y otras cuyo sustento es de carácter físico. Es decir, unas van por la vía lógica (del logos) de investigación y otras por la vía física (de physis). Dentro de este último ámbito podríamos ubicar a la reología como la nueva herramienta de investigación filosófica que pudiera ser utilizada para tratar de responder en la actualidad de forma físicamente responsable a la pregunta por Dios desde la filosofía.
La intención del presente escrito es la de proponer una nueva manera de tratar el análisis del fenómeno de la complejidad social mediante el uso de la reología. Para ello, el texto se dividirá en dos momentos: en una primera parte me propondré definir las categorías de sociedad (entendida como sistema) y de complejidad social. En un segundo momento, tras una revisión de los limitantes que presentan dichas teorías, intentaré proponer una nueva forma de analizar el problema bajo la perspectiva la reología, más específicamente desde lo expuesto por reólogos como César Rodríguez en “La tríada modal de la estructuración: una herramienta reológica” (2022) y Carlos Sierra-Lechuga en “Estructura y realidad, una investigación de reología” (2022).
En física, la acción es una magnitud escalar de la que pueden derivarse las ecuaciones de movimiento de un sistema a través del principio de mínima acción. Este principio es una de las leyes más generales de la física teórica y encuentra su confirmación en regímenes que abarcan desde la mecánica clásica hasta la mecánica cuántica y la relatividad. Sin embargo, es una de las más controvertidas desde el punto de vista filosófico. Dada su aparente transversalidad resultan especialmente interesantes sus implicaciones metafísicas y es por ello que realizaremos una aproximación reológica al asunto de la acción física, asumiendo lo hasta ahora descubierto con esta herramienta filosófica y confrontándolo con las conclusiones que podamos alcanzar.
En esta ponencia se intenta ofrecer una definición tentativa sobre la «realidad digital». Se contrastarán algunas otras definiciones que se han dado sobre este tipo de realidad a lo largo de los años (como ciberespacio, flujo de información, imagen interactiva, realidad «virtual») y sus elementos (objetos digitales, contenidos multimedia) para después proponer un acercamiento reológico a la realidad digital que la logre abordar como una estructura física, dinámica, abierta y respectiva, en lugar de una visión ontológica o fenomenológica.
Partiendo del recorrido realizado en el Seminario internacional de investigación científico-filosófica Realidad y proceso, pretendemos compartir el itinerario y primeros resultados de una investigación reológica sobre la complejidad de lo real. Para ello, después de una sucinta indicación metodológica de la vía de la investigación y de señalar la complejidad como asunto investigado, trataremos de responder si podemos sostener que la complejidad es un carácter de lo real, fundamentada en el dinamismo intrínseco de lo real, así como si esta res acusa una respectividad de las cosas, y un “más” que nos insta a investigar.
La inteligencia artificial ha ocupado un espacio privilegiado en el surgimiento de nuevas tecnologías en las últimas décadas. La presente conferencia tiene como propósito reflexionar en torno a la capacidad de las computadoras de convertirse en “agentes inteligentes» a través del uso de sistemas como machine learning o deep learning. Se revisarán desde una perspectiva reológica las dificultades de los postulado de la inteligencia artificial, según el cual las máquinas tienen la capacidad, a través del uso de algoritmos, de aprender y utilizar lo aprehendido en la toma de decisiones tal y como lo haría un ser humano, a luz del problema de la logificación de la inteligencia y la entificacion de la realidad.
La presente conferencia pretende continuar con aquella empresa anunciada en Antropología y reología. Comienza sintetizando algunos hallazgos allí expuestos; el experienciar y su fundamento en la condición estrictamente corpórea del humano. Luego, se lleva a cabo un análisis de su carácter corpóreo enlazándolo con el comportamiento, actividad por la cual el cuerpo está ya en un medio probando realidad, esto es, experienciando. Se plantea la exigencia de desestimar la noción behavouriana de comportamiento y las nociones tradicionales en las que «cuerpo» es mero vehículo entre estímulo y “mente”. Comportamiento no es el momento por el cual hay experienciar, donde cuerpo y medio son como elementos ajenos; más bien, comportamiento es el ya estar siendo del organismo humano en el medio en que es viable.
La triada modal de la estructuración distingue formalmente la extrastructuración, la conestructuración y la transestructuración en tanto modos de una única estructuración real. Ahora bien, además de afinar y afianzar las definiciones, deben asimismo aclararse otras cuestiones. El propósito de la sesión será, además de retomar las nociones fundamentales de la triada, el de afianzar las siguientes cuestiones: lo constitutivo y lo constitucional; lo ulterior y lo citerior; el campo “logal” y el campo “de efectividad”; la actualización y lo actualizado. En definitiva, se pretenderá concluir que el tipo de pregunta de investigación que se responde con este método es la de qué sistema/s, en virtud de qué dinamismos, se está actualizando en unas notas-de posicionadas de cierta manera.
La modalidad de re es habitualmente tratada dentro de la ontología analítica, que tiene a su disposición una herramienta: la estructura semántica bidimensional que se enfoca principalmente en la interacción de los conceptos (o el análisis conceptual). Desde ahí, reduce la realidad a objetos “puros”, es decir, no pretende, ni se lo propone, brindar una explicación a partir de lo que la evidencia empírica va mostrando en el camino investigativo, sino más bien ajustar el “mundo real” al de los espacios lógicos. Sin embargo, aquí presentaré una explicación diferente a cómo la modalidad debería recoger la estructuración dinámica de lo real. Mi propuesta pretende reconstruir y redefinir la modalidad de re a partir de tres elementos: la tríada modal de la estructuración, la estructuración cognitiva y la lingüística no conceptiva.
En esta indagación reológica se profundiza en lo que se entiende por masa a la luz del conocimiento científico contemporáneo, explicando la aparición de la masa y, por tanto, del espacio y del tiempo, en un universo inicialmente exento de ella. Se pretende concluir con que la aparición del tiempo y el espacio en el universo material es una consecuencia de una comparación entre dos estados de configuración diferentes y sucesivos en el proceso dinámico de transformaciones irreversibles que tienen lugar en las partículas elementales dotadas de masa. En definitiva, masa, tiempo y espacio son notas constitutivas de todas las realidades materiales que, por su carácter actual estructurado y estructurante, acusan una realidad dinámica y, por tanto, material espacio-temporal.